Entre fantasmas y temblores,
se ha diluido tu recuerdo.
Soporto el día con sus humillaciones,
como buenamente pudo y al desgaire.
No me desanimo, influyen el viento
y el aire de este pueblo.
De la estancia que compartimos,
en aquellos mejores tiempos, queda
un ramo de agresivas violetas, y un bote
con números y pinturas garabateadas.
No me desaliento ni convalezco, ya te lo dije.
Queda el viento de este pueblo y la persiana
cerrada.
©
se ha diluido tu recuerdo.
Soporto el día con sus humillaciones,
como buenamente pudo y al desgaire.
No me desanimo, influyen el viento
y el aire de este pueblo.
De la estancia que compartimos,
en aquellos mejores tiempos, queda
un ramo de agresivas violetas, y un bote
con números y pinturas garabateadas.
No me desaliento ni convalezco, ya te lo dije.
Queda el viento de este pueblo y la persiana
cerrada.
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