No me pongo objetos ni objetivos,
ni cometo adulterio con los dioses
del Parnaso, ni fabrico armamento
pesado para las divinidades del Olimpo.
Por eso, es preciso que aclare que nunca
entiendo lo que digo, y menos, digo lo que
entiendo. Así, con asas por orejas, y con
tubos metidos hasta en los ganglios,
les dirijo mi último poema. No es un grito,
como habitúo, ni tampoco, un serio problema
para los amantes del conflicto. No soy
tan gilipollas como para ofender al cielo
con mis aullidos, ni tan humilde para
darme por muerto o por desaparecido.
El caso es que me voy con viento fresco
a otra parte, quizás
a la única que debiera. Chao amigos!
©
ni cometo adulterio con los dioses
del Parnaso, ni fabrico armamento
pesado para las divinidades del Olimpo.
Por eso, es preciso que aclare que nunca
entiendo lo que digo, y menos, digo lo que
entiendo. Así, con asas por orejas, y con
tubos metidos hasta en los ganglios,
les dirijo mi último poema. No es un grito,
como habitúo, ni tampoco, un serio problema
para los amantes del conflicto. No soy
tan gilipollas como para ofender al cielo
con mis aullidos, ni tan humilde para
darme por muerto o por desaparecido.
El caso es que me voy con viento fresco
a otra parte, quizás
a la única que debiera. Chao amigos!
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Bien, vengo llegando a tu espacio y pareciera que sales, espero que sea temporal o con sarcasmo, lo bueno es bueno donde esté. Es tanto lo que hay en las redes que es difícil leer todo, muchas veces lo bueno se queda entre los muros del olvido, ha sido un placer conocer tu poesía, espero seguir leyéndote, con todo respeto,
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