Tristeza
Tristeza mala amante y compañera,
que restalla el costado cuando alcanza
y dobla el espinazo a la esperanza
mostrando así la muerte que libera.
Tristeza, en el bullicio, es la sordera,
que afila las palabras como lanza,
que vuelca al mal el fiel de la balanza,
haciendo un gran canchal la carretera.
Tristeza que se arraiga y que enraíza,
que mata la ilusión, que paraliza,
que embosca el precipicio del abismo.
Tristeza que a sí misma se alimenta,
matando sin matar, que así atormenta,
y al triste vuelve esclavo de sí mismo.
Excelente como siempre Salva,
un abrazo