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Hablando de poesía y de amigos,
de tristezas infinitas
de las tormentas del verano,
de los besos que nos negamos,
o de un hogar que hoy son tus brazos.
Cuando la tierra ardía,
cuando mi refugio era el universo
en su solitaria vaciedad,
cuando me abandonaron al olvido
y la vida era un espacio vacío
detuviste mi caída.
Aunque el cielo esté nublado,
ya la noche no será una sombra oscura
mis manos encontraron tus manos,
y yo supe que poesía
es mi corazón chapoteando
dulcemente en tu regazo.
Ana Mercedes Villalobos
Hablando de poesía y de amigos,
de tristezas infinitas
de las tormentas del verano,
de los besos que nos negamos,
o de un hogar que hoy son tus brazos.
Cuando la tierra ardía,
cuando mi refugio era el universo
en su solitaria vaciedad,
cuando me abandonaron al olvido
y la vida era un espacio vacío
detuviste mi caída.
Aunque el cielo esté nublado,
ya la noche no será una sombra oscura
mis manos encontraron tus manos,
y yo supe que poesía
es mi corazón chapoteando
dulcemente en tu regazo.
Ana Mercedes Villalobos