Ver el archivos adjunto 56102
¿Cómo explicarte mis ojos
vacíos de horizonte,
cómo decirte que el calor
de las cenizas no basta
para calentar mi piel rasgada
en el lamento de la noche?
Quiero dejar mi cuerpo en tu orilla
en una estancia perpetua de viento,
con mis brazos abiertos de mañana.
Siento la brisa que acalla el relámpago,
disfrazando la esperanza de violetas
y en la angustia de las horas
en que recorro el largo camino,
la oscuridad se apaga y escucho
el susurro de tus labios.
Otra vez ausente del mundo,
con la mirada prendida en la esperanza,
como el último rayo de sol
donde se pierde la palabra.
Ana Mercedes Villalobos
y que bonita también la forma de acomodar tus ideas... que se mezclen
con la imagen... mucho gusto de visitar tu blog...