Fluye
apenas el aliento
en la transición
que une
la luz del día
cabalgando la distancia
desde la bohardilla al cielo
en las olas
deseosas de la mar.
El universo
al encenderse lento,
en su respiración endosa
un único bordado de coral;
suena un solo silencio
de notas rítmicas
de un llanto derramado
en la lejanía colmada
de soledad.
Mi corazón
entrelaza un tejido tupido
de equilibrio leve
de amor y nostalgia.
Donde una gema nutre
la realidad viviente
sostenida por la existencia,
que encadena
una creciente incertidumbre
con espigas de grano no fecundo
lejano del tiempo de cosecha.
En algún momento
de mi vida
amor y nostalgia
han llegado a tal punto
de ser la única nota del corazón,
como en este día
en que mi deseo ferviente
es sentir tu aliento
cerca de mí…
Marianne.
Claudio Batisti