Amor silente abruma mi sendero
con dos hermosos ojos y semblante,
de nieve blanca y rosa tan brillante,
y buen porte y donaire tan sincero.
Tan cálido el amor fue mensajero
empero no me siento buen amante,
Porque tu temor lo hace distante
si quema en su fulgor a quién venero.
La cálida ambrosía del panal
el néctar y la miel han endulzado
la vida sigue dulce y liberal.
La dicha que soñé me ha cautivado;
por ello amor recibe la señal
esclavo de este amor apasionado.
Claudio Batisti