No sé vosotros, yo cada vez más distraída y con las conexiones sinápticas en franco descenso; a su aire y albedrío. Me estoy empezando a preocupar.
Pero, en realidad, pre-ocuparse es un sinsentido, mucho mejor ocuparse directamente. Así que manos a la obra.
Quiero poner a punto mis neuronas
que últimamente siento algo pachuchas,
las noto decaídas, poco duchas
en el arte del verso, están ramplonas.
Algunas andan fuera de sus zonas
haciendo las sinapsis a lo loco,
menuda comedura la del coco,
que no puedo pensar con lucidez;
tendría que apuntarlas otra vez
a unas clases de fitness, como poco.
oooooo
Como gimnasia mental
voy a escribir un soneto
y la misión acometo,
mas la cosa pinta mal.
Si no es lírico da igual,
solo lo veo como un reto,
el caso es que esté completo
y llegar hasta el final.
Ni conseguí los endecas,
¡madre mía, qué fracaso,
es que no es nada sencillo!
Tengo las neuronas secas
y para salir del paso
he logrado un sonetillo.
ooooooo
Pero, en realidad, pre-ocuparse es un sinsentido, mucho mejor ocuparse directamente. Así que manos a la obra.
Quiero poner a punto mis neuronas
que últimamente siento algo pachuchas,
las noto decaídas, poco duchas
en el arte del verso, están ramplonas.
Algunas andan fuera de sus zonas
haciendo las sinapsis a lo loco,
menuda comedura la del coco,
que no puedo pensar con lucidez;
tendría que apuntarlas otra vez
a unas clases de fitness, como poco.
oooooo
Como gimnasia mental
voy a escribir un soneto
y la misión acometo,
mas la cosa pinta mal.
Si no es lírico da igual,
solo lo veo como un reto,
el caso es que esté completo
y llegar hasta el final.
Ni conseguí los endecas,
¡madre mía, qué fracaso,
es que no es nada sencillo!
Tengo las neuronas secas
y para salir del paso
he logrado un sonetillo.
ooooooo
en su alegre poesía,
pues sus rimas dan gusto, no sonría,
no, que vengo de Valencia.
Además, con un poco de paciencia
aparte del ejercicio,
rimar no le será ningún suplicio
pues es reconocida su sapiencia.
Aprovecho que finaliza el día
para darle un buen consejo,
mientras vaya bebiendo vino añejo
escuche buena música que alborote
sus neuronas, pues bailarán de bote
en bote olvidando la abadía.
Sin más, se despide atentamente con un fuerte abrazo...
Javier