La memoria
reclama a destajos olvidarte,
esta antigua pesadumbre
presurosa busca el descanso.
La rienda sigue suelta
desbocada en recuerdos,
clavada en los sentidos
no se muda del alma delirante.
Ya no quiero amarte,
discurre el engaño
de palabras vacías
sobre este corazón oprimido.
Tú, que eres el remedio,
y eres indiferencia...
Sordo de mi mal,
peligra la herida
llaga mortal,
no encontrar
salida de liberalidad.
Ver el archivos adjunto 58845
reclama a destajos olvidarte,
esta antigua pesadumbre
presurosa busca el descanso.
La rienda sigue suelta
desbocada en recuerdos,
clavada en los sentidos
no se muda del alma delirante.
Ya no quiero amarte,
discurre el engaño
de palabras vacías
sobre este corazón oprimido.
Tú, que eres el remedio,
y eres indiferencia...
Sordo de mi mal,
peligra la herida
llaga mortal,
no encontrar
salida de liberalidad.
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Saludos