PEREZOSO
Sobre la marcha llegas a un soneto
al hacer garabatos con pereza,
tu mismo te sorprendes con la pieza
resultante del trazo tan inquieto.
Sin buscar argumento, sin objeto,
fue surgiendo con rima la proeza
de un poema que lleva la riqueza
de un ritmo musical sobrio y discreto.
Te sorprendes saliendo del ensueño
viendo los garabatos convertidos
en cuartetos nacidos por diseño.
Y juntas los dibujos esparcidos,
te regocijas, sabes que eres dueño
de un soneto con versos bien medidos.
Sobre la marcha llegas a un soneto
al hacer garabatos con pereza,
tu mismo te sorprendes con la pieza
resultante del trazo tan inquieto.
Sin buscar argumento, sin objeto,
fue surgiendo con rima la proeza
de un poema que lleva la riqueza
de un ritmo musical sobrio y discreto.
Te sorprendes saliendo del ensueño
viendo los garabatos convertidos
en cuartetos nacidos por diseño.
Y juntas los dibujos esparcidos,
te regocijas, sabes que eres dueño
de un soneto con versos bien medidos.