Me acompaña una ausencia
esa mirada oculta a la luz y a la palabra
bajo los faroles de tres luces
avanzo recto entre las diagonales
siguiendo los pasos del pasado
sacudiendo los brazos
sobre las olas saladas que me nublan
manos toallas de papel
que se rompen al contacto salino
de ilusiones náufragas
bajo soles de indiferencia
ladeando las letras
entre las hojas de arce
de un viejo diario
con trazos de verde savia
y plomizas reflexiones...
¿Quién sabe...
cómo olvidar lo que dejamos de recordar
porque nos duele soltarnos
de esa boya ilusoria???
Sonrío
entre sarcasmo e ironía
esas caderas se acercan
con sus olas jadeantes
robando mi hálito
enterrando mis penas
quemando los viejos
poemas dolorosos
de dos días de sufrimiento
sus sonrisa me ilumina
bajando mi telón
subiendo mi entusiasmo
con su voz queda
respirando tibieza en mi cuello
derramando bermellón hacia el piso
sus vellosidades transparentan
la tensión ansiosa por desaparecer
sus dedos tentáculos
rasgan mi piel en busca
de todo punto sensible
desliza su lengua serpiente
tomando mi olor a miedo y deseo
mientras me lanza al piso
y se suelta su apetito interno
deslizando el interior de sus muslos
contra el exterior de los míos
despacio se concentra en ubicarse
para deslizarse con la rapidez de la caracola
y con igual humedad de recorrido
entre sus labios succiona mi vida
apretando para que no escape
ni me venga en espasmos
controlando mis arranques
para prolongar mi muerte
o suerte eterna
agonía exquisita
entre sus pliegues generosos
abrigando mi ser
y destrozando la baja calma
con el peso de sus embestidas
amazona guerrera
que usa de montura
mis viejos sentimientos
ahora yacen olvidados
junto con efluvios
de dos extraños
en furioso brindis
de medias copas...
esa mirada oculta a la luz y a la palabra
bajo los faroles de tres luces
avanzo recto entre las diagonales
siguiendo los pasos del pasado
sacudiendo los brazos
sobre las olas saladas que me nublan
manos toallas de papel
que se rompen al contacto salino
de ilusiones náufragas
bajo soles de indiferencia
ladeando las letras
entre las hojas de arce
de un viejo diario
con trazos de verde savia
y plomizas reflexiones...
¿Quién sabe...
cómo olvidar lo que dejamos de recordar
porque nos duele soltarnos
de esa boya ilusoria???
Sonrío
entre sarcasmo e ironía
esas caderas se acercan
con sus olas jadeantes
robando mi hálito
enterrando mis penas
quemando los viejos
poemas dolorosos
de dos días de sufrimiento
sus sonrisa me ilumina
bajando mi telón
subiendo mi entusiasmo
con su voz queda
respirando tibieza en mi cuello
derramando bermellón hacia el piso
sus vellosidades transparentan
la tensión ansiosa por desaparecer
sus dedos tentáculos
rasgan mi piel en busca
de todo punto sensible
desliza su lengua serpiente
tomando mi olor a miedo y deseo
mientras me lanza al piso
y se suelta su apetito interno
deslizando el interior de sus muslos
contra el exterior de los míos
despacio se concentra en ubicarse
para deslizarse con la rapidez de la caracola
y con igual humedad de recorrido
entre sus labios succiona mi vida
apretando para que no escape
ni me venga en espasmos
controlando mis arranques
para prolongar mi muerte
o suerte eterna
agonía exquisita
entre sus pliegues generosos
abrigando mi ser
y destrozando la baja calma
con el peso de sus embestidas
amazona guerrera
que usa de montura
mis viejos sentimientos
ahora yacen olvidados
junto con efluvios
de dos extraños
en furioso brindis
de medias copas...