La prudencia y la imprudencia no son mi fuerte. Pero si por empatía decido preguntarle al viento si la resistencia tiene validez para mí, cuando sé que me vale madre y reviso mi listado de libritos, son pocos, pero todos incluyen datitos ingleses, españoles, holandeses y demás porque ya dejé a Ollantay en su anaquel, no porque no me interese sino porque la vida continúa y es más importante saber que sucedió entre Ulisis y Aquiles; porque ya se la historia de Ollantay.
Todo tiene un orden. Imaginario, real, ficticio, lo que sea, hay un orden.