LA OLA
En continuo movimiento, la ola,
llevada por el mar siempre regresa
a la arenada playa mas no es presa,
vuelve a irse, Neptuno la controla.
Lleva cumbre de espuma en aureola
que a los pies de la playa deja y besa,
se despide enseguida a la francesa
dejándola otra vez desnuda y sola.
Nunca para y envuelta en temporales
azota con dureza las riberas
rocosas derribando materiales.
Cual lanza de Neptuno parecieras
convertida en tsunami con sus males
aunque luego pacífica volvieras.
En continuo movimiento, la ola,
llevada por el mar siempre regresa
a la arenada playa mas no es presa,
vuelve a irse, Neptuno la controla.
Lleva cumbre de espuma en aureola
que a los pies de la playa deja y besa,
se despide enseguida a la francesa
dejándola otra vez desnuda y sola.
Nunca para y envuelta en temporales
azota con dureza las riberas
rocosas derribando materiales.
Cual lanza de Neptuno parecieras
convertida en tsunami con sus males
aunque luego pacífica volvieras.