Ámame toda
Ámame con el mismo vicio que teníamos de estar juntos contando
Historias falsas y escuchando canciones para un ángel que no eras tu
Tu no mereces ser un ángel me has odiado, despreciado y anulado de tu vida.
Ámame a un lado de tus costillas dame tu alma y juntémoslas
Para irnos al cielo y allí; poder amarnos con el permiso de Dios,
Tengo tantas ganas de amarte como un ángel caído del cielo que busca
Regenerarse en mis brazos y quemarse con el fuego de mi pasión y confesar
Su pecado de abstinencia delante de Dios.
Ah como me gusta tu alma pecadora. ¿si sabes qué te vas a ir al infierno?
Por mentiroso por engañarme cantándome canciones y haciéndome verso
en tus labios y poesía que se oculta en jeroglíficos para que solo yo entienda
Tu pasión y tu amor preso en lúgubre cárcel que te nos ata al pasado
que los dos vivimos plenos, enteros, sofocantes misterios ocultos,
de todo el mundo que solo tú y yo sabíamos las letras que nos daban
pasión carnal y hábitos oscuros para poseernos sin trascendencia,
qué nos condene a amarnos de esta manera ante los ojos de Dios.
Ámame toda así como te amo yo sin pedir lo que no tienes porque no puedes
dármelo, volvamos a jugar los juegos que los dos jugamos y nos hizo felices.
Ámame entera… una noche
Cobíjame bajo tu cuerpo oscuro y sombrío, necesitado del mío.
Voy a llenarte todo de mí, para que no me olvides jamás!!
Ámame ahora y dame una noche completa de amor toda tuya y mía.
¡¡Ámame, aunque no quieras amarme!!
¡¡Te Amo mío horas, noches y días!!
¡¡Ámame entera!! ¡Estas abrumo de tanto amor que te doy!
Somos infierno y gloria, nadie como tú y nadie como yo!!
Alicia Pérez Hernández... México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©
Ámame con el mismo vicio que teníamos de estar juntos contando
Historias falsas y escuchando canciones para un ángel que no eras tu
Tu no mereces ser un ángel me has odiado, despreciado y anulado de tu vida.
Ámame a un lado de tus costillas dame tu alma y juntémoslas
Para irnos al cielo y allí; poder amarnos con el permiso de Dios,
Tengo tantas ganas de amarte como un ángel caído del cielo que busca
Regenerarse en mis brazos y quemarse con el fuego de mi pasión y confesar
Su pecado de abstinencia delante de Dios.
Ah como me gusta tu alma pecadora. ¿si sabes qué te vas a ir al infierno?
Por mentiroso por engañarme cantándome canciones y haciéndome verso
en tus labios y poesía que se oculta en jeroglíficos para que solo yo entienda
Tu pasión y tu amor preso en lúgubre cárcel que te nos ata al pasado
que los dos vivimos plenos, enteros, sofocantes misterios ocultos,
de todo el mundo que solo tú y yo sabíamos las letras que nos daban
pasión carnal y hábitos oscuros para poseernos sin trascendencia,
qué nos condene a amarnos de esta manera ante los ojos de Dios.
Ámame toda así como te amo yo sin pedir lo que no tienes porque no puedes
dármelo, volvamos a jugar los juegos que los dos jugamos y nos hizo felices.
Ámame entera… una noche
Cobíjame bajo tu cuerpo oscuro y sombrío, necesitado del mío.
Voy a llenarte todo de mí, para que no me olvides jamás!!
Ámame ahora y dame una noche completa de amor toda tuya y mía.
¡¡Ámame, aunque no quieras amarme!!
¡¡Te Amo mío horas, noches y días!!
¡¡Ámame entera!! ¡Estas abrumo de tanto amor que te doy!
Somos infierno y gloria, nadie como tú y nadie como yo!!
Alicia Pérez Hernández... México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©
Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!
Si me quieres, no me recortes:
de escalones de algodón al paraíso.
Una belleza Alicia. Un abrazo con la pluma del alma