Antes, tan lenta fue la vida
podía tocar cada segundo
y herirme por el roce del momento
áspera lija desangrando mis nudillos
llorar lágrimas una a una
contar los segundos transcurridos entre ellas.
Lastre fue el tiempo incomprendido
como si vivir fuese pecado
mil kilos de pesares sobre mis hombros
un día bueno era decir “hoy no he llorado”
Ahora se atropellan experiencias
parece no alcanzar el tiempo para todas
tan unidas se persiguen que me asustan
las grandes sorpresas de estos días.
podía tocar cada segundo
y herirme por el roce del momento
áspera lija desangrando mis nudillos
llorar lágrimas una a una
contar los segundos transcurridos entre ellas.
Lastre fue el tiempo incomprendido
como si vivir fuese pecado
mil kilos de pesares sobre mis hombros
un día bueno era decir “hoy no he llorado”
Ahora se atropellan experiencias
parece no alcanzar el tiempo para todas
tan unidas se persiguen que me asustan
las grandes sorpresas de estos días.