Te acercare al hemisferio onírico de la costumbre,
te soñare tanto, que asociare tu rostro,
con el cortejo de las olas en la arena blanda.
Descubriré en mis sueños, la silueta húmeda
de tu permanente y hermoso silencio,
que audaz y fugaz persigue a las gaviotas
agolpadas en el vientre de una playa.
Tus ojos son un estanque de constelaciones
meditabundas y errantes,
broches de luz, auroras que aran el naufragio
persistente de lo coloquial…
Tus ojos, son dos pájaros con sed de amor.
Te acercare a los limites introspectivos
de la fragancia iridiscente de una orquídea,
que grita bajo el agua.
Te acercare a las coordenadas
de las horas en que te pienso,
para confundir a tu silencio con el mío.
A Natalia con mucho cariño y respeto.
te soñare tanto, que asociare tu rostro,
con el cortejo de las olas en la arena blanda.
Descubriré en mis sueños, la silueta húmeda
de tu permanente y hermoso silencio,
que audaz y fugaz persigue a las gaviotas
agolpadas en el vientre de una playa.
Tus ojos son un estanque de constelaciones
meditabundas y errantes,
broches de luz, auroras que aran el naufragio
persistente de lo coloquial…
Tus ojos, son dos pájaros con sed de amor.
Te acercare a los limites introspectivos
de la fragancia iridiscente de una orquídea,
que grita bajo el agua.
Te acercare a las coordenadas
de las horas en que te pienso,
para confundir a tu silencio con el mío.
A Natalia con mucho cariño y respeto.