Y a usted que le gustan el versar, querida Mamen:
De su corazón a la mar,
vistiendo gala el amor,
de sus pasos a la orilla,
el soñar de un abrazo;
fusión trascendental,
abrazándose al fulgor
de sus olas, la semilla,
que guarda en su regazo.
Una sencilla manera de decir, que tus huellas poéticas por el mar, han sido igual a la brisa matutina cerca de las olas: fresca y ligera.
fluye un río cómo si lo viviese uno mismo.
Un abrazo sonrisa de orquídea.