Crees que estoy tan aburrida?
que deshilacho las horas
ato las hojas una a una
arranco las plumas del viento
bebo aguas saladas
siento el fuego
pero no puedo verte
no puedes verme
un águila se come mi higado cada mañana
mis venas florecen como amapolas
el mundo sigue girando
te enredas en estupideces
como si escribir un libro
fuera a salvarte del olvido
lastimarme
no te salvará del amor
pobre iluso
las arenas se detuvieron
no lo ves?
Ver el archivos adjunto 64979
que deshilacho las horas
ato las hojas una a una
arranco las plumas del viento
bebo aguas saladas
siento el fuego
pero no puedo verte
no puedes verme
un águila se come mi higado cada mañana
mis venas florecen como amapolas
el mundo sigue girando
te enredas en estupideces
como si escribir un libro
fuera a salvarte del olvido
lastimarme
no te salvará del amor
pobre iluso
las arenas se detuvieron
no lo ves?
Ver el archivos adjunto 64979
Ni la tinta se seca en la punta de tus dedos,
ni el papel se cansa de beber tu desvelo.
Escribes como quien sangra versos,
como quien dibuja cicatrices en tinta negra,
como quien aún deja cartas en la puerta del viento
aunque sepa que nunca habrá respuesta.
A una poeta que todavía escribe
cuando el amor duele,
cuando los labios son párrafos rotos
y el corazón una editorial de historias inconclusas.
Cuando las noches se convierten en borradores
y los amaneceres en tachones de nostalgia.
Pero sigues.
Porque hay amores que son ruinas
y ruinas que se convierten en templos.
Porque cada palabra tuya es un testigo,
un eco,
un latido.
Porque escribir es también resistir.