Cada palabra una herida
No me gusta
No me gusta nada
No me gusta gastar el agua tan preciosa de mí cuerpo por leerte
No me gusta que duela
No me gusta llorar
Basta!
Si quiero llorar mejor me pellizco la quemadura que me hice por andar pensando como responder tus ...
...
Leeme sin sentimientos
Qué estupidez!
Leeme
como quien está
tan aburrido
que se divierte
leyendo estupideces
?
O algo que no es para mí?
Y a mí que me encanta leerte
Y descifrarte
Yo no leo así
Yo leo con el corazón
poniendo el alma de escudo
y me rompiste la ilusión
así que no te leo más
Ahora sí podes decir con razón que te abandoné.
Le escribo al amor
si vos podes ...
yo puedo más ...
Este mensaje se autodestruirá en 24 horas
Ver el archivos adjunto 65152
No me gusta
No me gusta nada
No me gusta gastar el agua tan preciosa de mí cuerpo por leerte
No me gusta que duela
No me gusta llorar
Basta!
Si quiero llorar mejor me pellizco la quemadura que me hice por andar pensando como responder tus ...
Leeme sin sentimientos
Qué estupidez!
Leeme
como quien está
tan aburrido
que se divierte
leyendo estupideces
O algo que no es para mí?
Y a mí que me encanta leerte
Y descifrarte
Yo no leo así
Yo leo con el corazón
poniendo el alma de escudo
y me rompiste la ilusión
así que no te leo más
Ahora sí podes decir con razón que te abandoné.
Le escribo al amor
si vos podes ...
yo puedo más ...
Este mensaje se autodestruirá en 24 horas
Ver el archivos adjunto 65152
Te leí como quien lame una herida abierta
y se culpa por seguir sintiendo.
Te leí con el estómago, con las tripas revueltas,
con las manos temblando y el café ya frío.
Y ahora vienes con eso de que te aburría mi forma de leer.
¡Carajo! Si supieras lo que duele
leer a alguien con el corazón desnudito,
sin armadura, sin casco,
con el alma como papel secante empapado de vos.
Yo no leo como se lee un folleto,
yo te leía como se reza lo último antes de dormir,
como se lee una carta que uno mismo escribió sin recordar cuándo,
como se lee un epitafio donde uno cree que todavía hay esperanza.
Pero ya estuvo bien.
Hoy cierro el libro,
te arranco la página,
te olvido letra por letra,
aunque me arda.
Y si preguntás por mí,
decí que me fui con la dignidad hecha trizas,
pero con la conciencia limpia de haberte leído
como se lee a quien uno ama
aunque lo niegue,
aunque duela,
aunque uno mismo se pierda en cada maldita palabra.