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El Ultimo Suspiro de un Rayo de Sol

En el ocaso del día, donde los sueños se deslizan,
un rayo de sol, cansado de su viaje,
se asoma por la esquina de un cielo de terciopelo,
dejando caer su último suspiro en una mariposa de cristal.

Flota en el aire, entre risas de nubes desbordadas,
susurra secretos de un tiempo que no existe,
mientras las sombras danzan, desenfrenadas,
como si cada paso fuese un eco en la penumbra.

El rayo se mezcla con la risa de un niño perdido,
que juega a atrapar estrellas con manos de papel,
y en el reflejo de su mirada,
las memorias florecen como lirios en un estanque olvidado.

Las flores se abren, doradas y delirantes,
bailando al compás de un viento que canta,
y al caer la noche, el rayo se funde
con el murmullo de los fantasmas que recorren el bosque.

En la distancia, un reloj de arena llora,
su grano final se convierte en un suspiro,
y el rayo, ahora prisionero de la penumbra,
se desliza suavemente hacia el abrazo de la luna.

Pero antes de partir, deja su estela,
un rastro de luz que envuelve recuerdos,
y entre susurros de estrellas y ecos de ríos,
deja un legado en el corazón de la tierra.

Hay un último destello, un chispazo de eternidad,
mientras la oscuridad danza y el día se retira,
en el instante preciso en que el sol se despide,
un rayo se convierte en un poema,
un susurro que perdura en el alma del mundo,
un brillo eterno en la memoria de aquellos que miran.

Rosa Reeder
Derechos Reservados
♥ 2 me gusta 503 visitas · 5 comentarios

Comentarios (5)

Rosa Reeder
Rosa Reeder ·
♥ 2
En este poema, el último suspiro de un rayo de sol simboliza la fugacidad y la belleza de los momentos efímeros. Al desvanecerse en la penumbra, el rayo no solo se despide, sino que también deja un legado luminoso, recordándonos que incluso en la oscuridad hay destellos de luz que perduran en la memoria. La danza entre el día y la noche refleja la conexión intrínseca entre la esperanza y la nostalgia, destacando cómo cada final es también un nuevo comienzo. Así, el poema invita a los lectores a apreciar la fragilidad de la vida, a guardar en su corazón los momentos brillantes y a encontrar magia y poesía en cada rincón del día a día, incluso cuando el sol se oculta.
Alde
Alde ·
♥ 1
La risa de un niño y las sombras danzantes del anochecer.
Mucha reflexión sobre las emociones humanas.

Saludos
malco
malco ·
♥ 1
Hasta la explicación Rosa, es poesía... Enhorabuena.
Un afectuoso abrazo.
Rosa Reeder
Rosa Reeder ·
♥ 1
Saludos Alde
Rosa Reeder
Rosa Reeder ·
♥ 0
Saludos malco
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