Asusta el silencio, soberano
entre paredes blancas; estático espectro
usurpador de los poros de desprevenida piel.
Candado que cierra gargantas mudas de espanto.
Autómata de rostro de hielo y manos de arena,
deja escapar, en oleadas, los recuerdos.
Lo espían los inviernos a través de los cristales
y las primaveras preservan a los pájaros
cuando abren, con sus cánticos, las madrugadas.
Rey de amargo rictus que pretende el mundo.
El xilofón de la lluvia lo derrotará con su embrujo
y el fuego, vencedor de tantos fríos, sonrojará
con su cortejo a las paredes blancas.
entre paredes blancas; estático espectro
usurpador de los poros de desprevenida piel.
Candado que cierra gargantas mudas de espanto.
Autómata de rostro de hielo y manos de arena,
deja escapar, en oleadas, los recuerdos.
Lo espían los inviernos a través de los cristales
y las primaveras preservan a los pájaros
cuando abren, con sus cánticos, las madrugadas.
Rey de amargo rictus que pretende el mundo.
El xilofón de la lluvia lo derrotará con su embrujo
y el fuego, vencedor de tantos fríos, sonrojará
con su cortejo a las paredes blancas.