Buscaba un incentivo para superarme.
Mis compañeros con sus lisonjerias no lograron motivarme.
Mi familiares desde su perspectiva, tampoco mucho aportaron.
Mis enemigos, hicieron que notara mis debilidades, afilaron mis armas y me educaron.
Aprendí más de ellos, que de mis compañeros y de mi familia.
Ahora no son precisamente mis enemigos.
Mis compañeros con sus lisonjerias no lograron motivarme.
Mi familiares desde su perspectiva, tampoco mucho aportaron.
Mis enemigos, hicieron que notara mis debilidades, afilaron mis armas y me educaron.
Aprendí más de ellos, que de mis compañeros y de mi familia.
Ahora no son precisamente mis enemigos.