Me acomodé a tu ausencia,
al paso del tiempo sin ti,
a respirar el aire sin tu aroma,
a no escuchar tu voz
ni ver tus sonrisas.
Me acomodé a no sentir tus caricias,
a tener el corazón seco de amor,
a no sentir tus besos,
aquellos que salían de la caricia
de nuestros labios…
Sí, me acomodé a no tenerte a mi lado,
a que ya no seas mía,
a no ver tus miradas
ni sentir el calor de tus manos,
¡a tenerte lejos…!
Me acomodé a vivir así,
aliado contra el tiempo y la distancia,
enemigos eternos
que no logro vencerlos,
y cada día tratan de recordármelo.
Me acomodé, sí, me acomodé,
pero no me acostumbré a olvidarte,
no puedo dejarte salir de mi corazón
ni puedo dejar de pensar en ti…
…No puedo dejar de amarte…