Recién bienvenidos al año 2010, nos encontramos con la primera sorpresa: "Aumento en precios" común para las fechas, pero siempre desagradable.
Pasado el susto, encontramos la segunda sorpresa: No se terminan ni la guerra ni el hambre. Acostumbrados también... pero no deja de sorprendernos lo invertido en ellas.
Con sorpresas de este calibre ya podemos declararnos "Curados de espanto" y no sorprendernos ante el cinismo de unos cuantos seudo gobernantes cuando dicen: "Todo está bien"
Pasado el susto, encontramos la segunda sorpresa: No se terminan ni la guerra ni el hambre. Acostumbrados también... pero no deja de sorprendernos lo invertido en ellas.
Con sorpresas de este calibre ya podemos declararnos "Curados de espanto" y no sorprendernos ante el cinismo de unos cuantos seudo gobernantes cuando dicen: "Todo está bien"