Vi unas manos cubiertas de sangre.
Las palmas hacia arriba y extendidas, mi comprención al límite de la cordura, soñando que soñaba me desperté.
Solo para darme cuenta que efectivamente tenía el líquido de vida escurriendo entre los dedos. Se escapaban al soltar el vientre lacerado que haciendo holanes no retenía los intestinos colgantes.
El frío intenso que recorre el cuerpo. Y ese ardor... ese ardor en las entrañas al quedar expuestas.
Las manos desaparecieron y con ellas el latido.
Ahora veo un cuerpo que en un distante tiempo, fue el mío.
Las palmas hacia arriba y extendidas, mi comprención al límite de la cordura, soñando que soñaba me desperté.
Solo para darme cuenta que efectivamente tenía el líquido de vida escurriendo entre los dedos. Se escapaban al soltar el vientre lacerado que haciendo holanes no retenía los intestinos colgantes.
El frío intenso que recorre el cuerpo. Y ese ardor... ese ardor en las entrañas al quedar expuestas.
Las manos desaparecieron y con ellas el latido.
Ahora veo un cuerpo que en un distante tiempo, fue el mío.