Artista que esculpes en la piedra dura sensación y piel,
el desierto de caricias…el espejismo del oasis,
el escándalo en la cárcel del prisionero furtivo,
el asesinato cruel de un amor perseguido.
Eres ese soldado sorprendido ante el atardecer que cae subyugado,
por el veneno ungido en un fatal engaño,
que se talló en la piedra como máscara de barro aprisionando mi piel;
o ese diluvio de su súbita coincidencia
que arrastra la dureza en la dulzura de los besos,
al escuchar el alarido de un águila que cae.
Adversario que profanas el marfil de tantas auras,
vejado está mi espíritu por el tiempo, por los años;
es tirante el pecado de un artesano herido,
por las cálidas manos que nunca le tocaron,
y rompieron la muralla donde estaba aprisionada su alma soslayada.
Eres tú mi artesano…aquel que con sus manos me hizo sentir mujer,
o la niña escondida bajo su frágil piel,
con el corazón partido en mil trozos de papel;
…artista que calas en las piedras duras
sensaciones de cariño
con la mezcla pura hecha de barro y dulce miel.