Atesoran los mares el color de cada letra,
la nieve de tu sonrisa y el coral de tus labios…
Al ocaso y al horizonte fundidos con el sol.
A la mariposa amiga de la flor,
…muriéndose de angustia, de celos y dolor.
Se sacia tu boca con el agua dulce
que emana despacio de las nubes blancas;
las golondrinas agitan sus alas,
en un cielo azul que luce nublado.
No es pecaminoso pensar cómo la luna,
con su risa coqueta ha conquistado al sol;
a una estrella cautiva, al brillo del cometa,
a los granos de arena como cuentas de diamantes…
A celosas palmeras mecerse con el viento,
y en la verde pradera desvanecerse lento,
con la nívea espuma y la brisa salada.
En el follaje espeso
se escucha el suspirar de gencianas purpúreas
que visten de colores al iris de mis ojos;
un agitado lirio palpita agobiado
ante la débil llama que se apagó en el cirio.
La espléndida aurora de sol embellecida,
ha vestido al mar de índigo-violeta,
y atesoran los mares los versos del poeta.
Contraste de amarillo y negro corazón,
así luce el girasol cautivo en el jardín,
un clavel de magia blanca le sonríe al amor,
tu cariño y el mío son del jazmín en flor.
Tantitas cosas bellas atesoran los mares.
Reflejo fiel de luna, tierno rayo de sol.
Alba, aurora y ocaso en dulce canto de pudor.
Gotas de cristal ocultando años de soledad,
en un chote de alhelí que no deja de soñar.