De calamidad y angustia se ha revestido mi alma,
desde el triste día que tus ojos fenecieron
con tu nívea sonrisa y tu voz enamorada.
Recuerdo el temporal de aquel amanecer,
el jade de los campos vestía mi querer,
montañas altaneras se alzaban por doquier.
Con miel de las colmenas ahogué mi dolor.
En el néctar de las rosas, hundí el luto de mi pena.
Llevo aun ocultos en mi alma, los versos a tus besos
y a los pétalos de la flor
que junto a tu alma bendita he dejado guardados
en el libro de poemas que tu amor me regaló.
En cada nube negra entierro mi padecer,
y cada suspiro doloso en el triste atardecer;
con el viento mugiente me permito olvidar,
las mil y tantas penas que agobian mi pensar.
Se que te recordaré con los destellos de un rayo,
en la sonrisa del sol cuando empiece a amanecer,
cuando el sudor de la lluvia haga reír al vergel,
con los negros corazones de un girasol hecho miel.
Estarás aquí presente tras del ocaso y la luna,
en las agrestes montañas, en los Alpes, en la bruma;
en las palabras bonitas de una canción de amor,
al crecer la semilla que dejaste en mi interior.
Me reuniré contigo una mañana de junio.
El jardín se alegrará al vernos juntos de nuevo,
pues lo que un día sentimos fue amor verdadero,
una borrasca acontecida más allá del mismo tiempo
dentro de este universo, enamorado y eterno.
MA-RA-VI-LLO-SOS!!!!!!!!!
te felicito!!
te dejo mi admiracion y un cielo de besos!!!