Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
A veces, en la silenciosa conversación que el Maestro sostiene con sus aprendices, Jorge me anima a visitar calladamente este fastuoso rincón, cuajado de joyas poéticas. Tiene razón diego Pedrosa. Y aquí, releyendo pausadamente sus versos, busco inspiración para alguno de los míos. Gracias, Maestro.
A veces, en la silenciosa conversación que el Maestro sostiene con sus aprendices, Jorge me anima a visitar calladamente este fastuoso rincón, cuajado de joyas poéticas. Tiene razón diego Pedrosa. Y aquí, releyendo pausadamente sus versos, busco inspiración para alguno de los míos. Gracias, Maestro.