Corazón dulce con sabor a miel,
déjame entender si mi padecer,
romperá a la luna hecha de papel;
si con las estrellas van a aparecer,
los rojos laureles al anochecer;
si en el cielo inmenso veré florecer,
todo aquel amor que me vió crecer.
Corazón sensible lleno de bondad,
con todo sigilo borra la maldad,
deja que en mi pecho se anide una flor,
y se lleve de un tajo rencor y dolor.
Corazón sencillo de rojo purpúreo,
eres una caja llena de saber,
latidos sonoros al atardecer,
paren azucenas que me ven crecer;
y en el cerro un pájaro vestido de negro,
en su luto canta en ahondado lloro…una oda al sol.
Corazón tierno como la mañana,
en que se levanta gimiendo la aurora,
y junto a los lirios… feneces y lloras;
…déjate llevar por el horizonte
y alcanza mis ansias de amar…
llora cuando el río tenga que llorar.
Corazón amable, fiel como ninguno,
sé siempre genuino cual piedra preciosa,
…enajénale al tiempo toda esa risa que lleva en la boca.
Corazón perdido allá en la llanura,
donde el viento abraza a un rayo de luna,
y a la agreste montaña que arrulla en su cuna,
la cruenta nostalgia, triste y taciturna;
con tal valentía a todo te enfrentas,
a los sinsabores y a las amarguras,
a todas las penas que lleva la niebla;
conviértete pues en mi gran escudo,
o en un diluvio de estrellas fugaces,
y haz que fluya yo en una de ellas.
Dale luz y vida a la serenata,
que da el astro rey a la dama de plata,
sobre el manto obscuro que cubre la noche;
rellena ese ónix de constelaciones,
haz que cada signo que rige al zodiaco,
lleve la esperanza y una mano amiga…
y que cuando las dudas me invadan de nuevo,
se borre por siempre ese dolo inerte,
con que he cubierto mi cuerpo incipiente.
Los calificativos con que te he descripto,
son canto y preludio que llegan sublimes cubiertos de abrazos,
como la letra de una canción
que ha entonando alegre el buen ruiseñor
y se la dedica, entre verso y copla,
a los cenicientos rayos que cubren de dolo
ese gran amor.
un abrazo