Acontece la verdad en cruda soledad;
el mundo se ha cubierto de tanta vanidad…
un alma vagabunda ha sido aprisionada
entre los aleteos que ha dado
sobre el jardín de primorosas
un glamoroso colibrí.
De olvido agraviado
ha sido el recorrido del néctar de una flor;
imagen que claudica en el dulce reflejo
de un rostro delineado por un pincel de amor.
Ansía el corazón un día regresar,
sobre un ancho camino inundado de hortensias,
con el diario transitar de un brazo de río,
que arrastra a los suspiros donde se seca el mar.
Y ha de divagar el alma aun gozosa
…como la mariposa,
o como una abeja que con sigilo roba el almíbar de las rosas.
Se desmayan los abrazos cuando agonizan los besos.
La pena se disipa en el viejo matorral,
porque el sol aparece triste por la mañana,
aunque las nubes bailen cual motas de algodón,
por el inmenso cielo con los chotes de una flor.
Ese frío mutismo con que sueña el soñador,
tiene a mi corazón preso en el colmenar,
llorando por la miel que guarda tu mirar.