…Sola…
No sé si sabes mi vida
qué vive bajo mi sombra;
mi alma se quedó cautiva
en la cárcel de tu gloria.
qué vive bajo mi sombra;
mi alma se quedó cautiva
en la cárcel de tu gloria.
En el aire se respira,
de tu quietud, el aroma,
aquel que perdí un día
cuando buscaba amapolas.
de tu quietud, el aroma,
aquel que perdí un día
cuando buscaba amapolas.
Aunque tanto te quería
te fuiste como las olas,
y mirando al mar sentía
que mi alma quedaba sola…
te fuiste como las olas,
y mirando al mar sentía
que mi alma quedaba sola…
Apercibo a tu poema como añoranza, reposando dentro de la bravura y tibieza del mar.
un saludo