Las letras quedan dichas. Quedan impresas.
En el flujo del caudal que se decanta
al desangrar una idea
se detecta una sensación poderosa:
un gesto, una sonrisa, un suspiro
de vez primera.
Las letras quedan fijas. Quedan quietas.
En el flujo del caudal que se decanta
al desangrar una idea
se detecta una sensación poderosa:
un gesto, una sonrisa, un suspiro
de vez primera.
Las letras quedan fijas. Quedan quietas.
¡SONRIE