La primavera reviste los prados de tantos colores.
Los rayos de sol y los de la luna…
Son el orgasmo que con fuerza han saboreado
la obscuridad y la bruma.
Sobre el cristal del lago veo atesorarse
el brillo de un “”rainbow”” después que la lluvia…caía y caía,
bañando de amor la dulce inocencia de un niño en su cuna.
Desprenden sus luces las piedras preciosas de ríos y minas;
los peces se mueven llevando el compás de las aguas
que suave resbalan sobre la colina;
y las mariposas, pájaros y flores, se visten de gala al verte venir.
Aquella esperanza que habita en los mares…
Toda la ilusión con la que soñamos,
está en el amor que has sacrificado.
La marca del dolor se esconde en el alma de violeta intenso…
Todas esas chispas que emanan tus ojos,
se van opacando con el impetuoso rojo del tierno alhelí;
su coral corazón da vida a mi alma,
con los mil destellos que trajo la aurora
y el rayo de plata que bordea mi aura.
Los granos de arena se han opacado.
Las caracolas se visten de blanco casto y perfecto;
se llena mi vida de aquellos colores
cuando las olas rebeldes revientan en el ancho mar,
y dejan caer su agua salada sobre cada llaga,
haciendo más cruento el dolor de mi herida.
Más sin embargo cuando estoy dormida,
te siento llegar en las alas puras
del ángel azul que suave sutura mis laceraciones…
Usando de aguja espinas de rosas
y tomando como hilo a un rayo de sol.
Él cosía y cosía, aliviando el castigo de mi cruel tormento,
Mientras yo…te entregaba la vida en cada momento
y aunque te hayas ido, dejaste en mi lecho
tu olor aun dormido.
Cinarizina