No encuentro el momento exacto,
para decir todo lo que me atormenta
decir los dolores que llevo aquí dentro;
dejar al descubierto mis más fieles sentimientos
sin dejarlos guardados en el corazón de las rosas,
o en un rinconcito oculto del alma
habitando el nido que calienta a los mirtos.
Creo haber encontrando
cada palabra que debo decir,
y las desvelo en los besos que las orquídeas le dan
a cada tulipán que engalana el jardín.
Moviéndose al ritmo del corazón,
cabalgan las lágrimas corriendo de prisa
sobre la llanura del resentimiento,
junto a la alborada que hay en las mañanas,
cuando el sol oculta su brillante luz.
A puro galope va pasando el tiempo,
como una turba de arena en el viento;
se sesga la luz que en tus pupilas
fuese intacta y de eterno azul.
Con sutileza busco dentro de los lirios,
el sudor mojado que deja la brisa,
en cada pequeña gota de rocío
fijada de cerca a cada pistilo.
No he encontrado el justo momento
de darte un te quiero;
de poder resarcir mis tantos errores,
sin expiar mis culpas, pasiones y engaños,
con un Padre Nuestro o un Ave María.
Alzo mis brazos y ovaciono al cielo,
en el paso lento que llevan mis noches;
mis ágiles pasos quieren alcanzar,
a mi espíritu trémulo, vigilante y triste,
vagando cansado con este tormento,
ahí por el camino de tu amor ingrato,
que hoy no es más que polvo disgregado al viento.
Acepto que erré con mi proceder.
Te corté las alas, luego te enjaulé,
mi egoísmo absurdo en triste padecer,
no pudo dejar que volaras libre;
y que disfrutaras de todo tu Edén.
De veras no quise hacerte sufrir,
tan sólo quería que fueses feliz.
Esta despedida mata ya mis sueños,
en mudo bullicio, en triste alegría;
se que habrán mañanas en que el sol caliente,
días en que la luna encantará la vista
con los brillantes móviles que dan vida a la luz
que se filtra por la celosía que da a mi ventana…
y la magia ardiente de las avellanas
darán paz a mis días o
aliento y sosiego a mis noches vacías.
ES UNA POESIA MUY BELLA, LLENA DE SENTIMIENTO...CON CIERTO DESTELLOS DE SOLEDAD. LA VERDAD ES QUE ME EMBRIAGUE DE SENTIMIENTO