¡Despierta!... ¡El sol está brillando otra vez!.
La copiosa brisa ha mojado el pasto y el pajonal;
se acurruca una paloma en el sumiso pastizal
espiando desde su nido al elegante pavorreal.
Y un colibrí agita con rapidez sus alas…
La mariposa enamorada ha extraviado la mirada
hacia las moras moradas que guardan el sabor
de la miel apasionada que trabajan las abejas
mientras se hacen el amor.
El espejismo infame traiciona su inteligencia,
entre risas las gardenias van alejando sus penas,
y en la montaña corre un alce veloz como la luz,
mientras en el río los sentimientos lloran
porque sus lágrimas no han tocado tierra
más bien… con el viento se elevan a las nubes
y se asilan en el cielo.
Ocaso, horizonte, arena y madera
arden con la llama del campo santo.
Desprende el incensario olor a mirra y romero,
se encadenan uno a uno los temores
y los tantos errores,
despiertan a la muerte…gran señora de los sueños.
Es su vida el escenario donde cada alma llora,
por el tiempo perdido con inclemencia efímera
en la ilusión sepultada junto a las palabras no dichas
exactamente ahí…en la cueva donde los secretos
aun no han sido revelados y duermen así callados
el sueño de eternidad.
¿Será que despertarás de ese letargo mortal?.
Recuerda que el sol está brillando otra vez
y que la brisa aun moja el pasto y el pajonal.
La copiosa brisa ha mojado el pasto y el pajonal;
se acurruca una paloma en el sumiso pastizal
espiando desde su nido al elegante pavorreal.
Y un colibrí agita con rapidez sus alas…
La mariposa enamorada ha extraviado la mirada
hacia las moras moradas que guardan el sabor
de la miel apasionada que trabajan las abejas
mientras se hacen el amor.
El espejismo infame traiciona su inteligencia,
entre risas las gardenias van alejando sus penas,
y en la montaña corre un alce veloz como la luz,
mientras en el río los sentimientos lloran
porque sus lágrimas no han tocado tierra
más bien… con el viento se elevan a las nubes
y se asilan en el cielo.
Ocaso, horizonte, arena y madera
arden con la llama del campo santo.
Desprende el incensario olor a mirra y romero,
se encadenan uno a uno los temores
y los tantos errores,
despiertan a la muerte…gran señora de los sueños.
Es su vida el escenario donde cada alma llora,
por el tiempo perdido con inclemencia efímera
en la ilusión sepultada junto a las palabras no dichas
exactamente ahí…en la cueva donde los secretos
aun no han sido revelados y duermen así callados
el sueño de eternidad.
¿Será que despertarás de ese letargo mortal?.
Recuerda que el sol está brillando otra vez
y que la brisa aun moja el pasto y el pajonal.
Hermosos relieves y bellas formas en tu precioso cuadro de sentires propios.
“Bulle” La naturaleza en ti, en cada gesto que ante ti se manifiesta y estimula al magma interno. Palabras creadas pero no dichas, niñas por nacer. La luz ya está, los dolores de parto también. ¡Feliz alumbramiento!
Un cariñoso abrazo de luz y amor para ti…
Vidal