Me gusta contemplar en silencio
aquellos nombres
que tienen las mujeres en pleno enero
y me apiado
para no llorar inútilmente
por sus costumbres de olvido
así es como los fulanos
llovemos ausencias que no mojan
echamos a volar nuestras aves
que ya no caben
en las jaulas de la noche
aves que con sus alas
recorren
otros ajenos mares de soledad
es bueno que hasta los sueños
conozcan otras fronteras
y que también vean con otros ojos
los nombres grabados en la arena.
aquellos nombres
que tienen las mujeres en pleno enero
y me apiado
para no llorar inútilmente
por sus costumbres de olvido
así es como los fulanos
llovemos ausencias que no mojan
echamos a volar nuestras aves
que ya no caben
en las jaulas de la noche
aves que con sus alas
recorren
otros ajenos mares de soledad
es bueno que hasta los sueños
conozcan otras fronteras
y que también vean con otros ojos
los nombres grabados en la arena.