1. Invitado, ven y descarga gratuitamente el cuarto número de nuestra revista literaria digital "Eco y Latido"

    !!!Te va a encantar, no te la pierdas!!!

    Cerrar notificación
Color
Color de fondo
Imagen de fondo
Color del borde
Fuente
Tamaño
  1. XV



    En cada sombra hay un llanto
    una huella invisible melancólica
    un derrotero pedregoso
    un clamor de justicia
    una decepción moral
    un sufrimiento intestinal.

    El polvo de osamentas extraviadas
    los gritos culpables de bayonetas ensangrentadas
    los pájaros apuñalados por una
    lluvia de otro mundo:
    las lagrimas se esconden en las esquinas
    de la noche.

    La duda se estaciona con su palidez fatigada
    por tanta imagen maltratada,
    fantasmas respiran ruinas humanas
    sonrisas infantiles sumergidas, desnutridas
    en el maldito polvo blanco
    en el maltrato y el abuso.

    El viento cómplice trae ternuras celestiales
    paraguas se aparecen como signos de interrogación,
    viajeros de otros tiempos nos maldicen.

    Las sombras se enredan en el tiempo,
    las noche las apuñala por la espalda
    con su palidez y delirio.
  2. XIV




    Tras el tiempo que tomo romper las cadenas
    y soltar el lastre
    la oscuridad recibe difuntos
    que las olas devuelven.
    Los ojos de la noche
    mueren en circunstancias desconocidas
    en situaciones enigmáticas,
    y ese espeso manto negro
    cubre historias tristes dolorosas.

    En medio del terror
    las sombras huyen cubiertas de horror
    y la noche inocente ahoga su propia sombra
    para no ser cómplice del torturador y
    no la utilice para encubrir sus juegos diabólicos
    y su identidad "irreprochable".

    En medio de la oscuridad
    de las noches sin sombras
    detrás de las gafas oscuras
    del militar traidor
    que se esconde?.

    Los anti valores, la traición!
    saciar el hambre de la locura fascista.

    La noche llena de insomnio
    es espectadora del diabólico
    espíritu humano.
    La noche se siente violada
    utilizada para los peores horrores.
    En la oscuridad
    secuestraron las sombras
    y la noche
    se queda sola,
    huérfana.
  3. XIII



    Se nos viene la noche pachamama
    una negra y prolongada noche
    se avecina pachamama.
    Una noche toxica, una noche calurosa
    infernal
    una noche de insomnio.
    Se nos viene la noche, se nos inunda la noche:
    una noche seca, árida agonizante,
    silenciosa noche amenaza con estacionarse,
    y desaparecen las supersticiones
    y queda la pesadumbre desnuda
    con una sonrisa sepulcral.
    Una noche con dientes cadavéricos
    con aroma a cementerios
    con sombras fantasmales que circundan
    las fosas comunes,
    una noche que llora sobre el pavimento frio
    que gime en los rincones del tiempo,
    que llora y llora sobre el espíritu aniquilado,
    una noche que despide al ultimo cóndor
    en su ultimo vuelo,
    una noche que abraza los bosques
    que en un suspiro infernal se desvanecen,
    una noche sin sombras
    se nos viene pachamama.
  4. XII



    Estoy sufriendo:
    nos gobiernan los mismos demonios,
    la humanidad se inclina ante el anticristo;
    nos domina el egoísmo, la envidia vestida de fiesta,
    la corrupción y el personalismo se visten de etiqueta
    y pasean por avenidas con alfombra roja,
    por pasillos presidenciales
    y besan el anillo del papa
    y se ríen del cristo mendigo, del cristo negro
    del cristo se ríen.

    Estoy sufriendo,
    mi corazón llora sangre
    mis ojos están secos como huesos en el desierto,
    mi lengua cuelga como un rojo clavel marchito,
    el beso explota y agoniza por la bomba humana,
    cuerpos destrozados, regados en el asfalto
    dejan una imagen de locura imborrable
    un escenario de horror dantesco.

    El terrorista se viola a la dama muerte
    y a su madre, se la viola el presidente.

    Estoy sufriendo, todo se va pudriendo,
    cada día conozco mas el lado oscuro
    del alma humana.
  5. XI



    En las soledades,
    donde crece el silencio
    y el sufrimiento golpea con uñas de hierro
    la carne y la conciencia.
    En las soledades tras barrotes de hielo
    me reciben sombras frías, voces de ultratumba,
    pálidas y asombradas pesadillas,
    gemidos ensangrentados que surgen
    no se de adonde.

    Tras las soledades angustiosas
    la venda es aun mas tétrica,
    los grilletes fríos cortan la carne,
    el terror de silencio silencioso
    en traje de camuflaje
    se ríe de mi conciencia y mis sueños
    y los días se detienen en el oscuro cuarto
    como una agónica despedida.
  6. X


    Quien marco el destino con fatalidad
    con cantos fúnebres
    con marchas marciales
    con supersticiones y orígenes maléficos:
    a menudo nos reprochan los barrotes,
    el conformismo y el egoísmo miserable
    las cadenas y la paloma ensangrentada,
    la arrogancia y la indolencia;
    las iglesias impuras, en un naufragio,
    lanzan manotazos de ahogados
    y los hunde la pedofilia.
    En vano juran lealtad los fusiles
    y al hombre lo niegan tres veces.

    Por que los corvos degüellan
    claveles y geranios?:
    los designios se confabulan, se confunden
    en la tétrica noche,
    la luz explota en un bostezo
    las campanas trituran el silencio,
    aterrorizadas huyen las miradas hacia
    una dimensión recién nacida
    y la verde esperanza rompe el silencio
    de la piedra.

    La muerte le teme a su mala suerte
    y el verde que se desvanecía
    brota entre llantos de esperanza.
  7. IX

    En el pensamiento político mundial
    se asentó el gris
    a vuelto el ostracismo disfrazado
    de vanguardia,
    la oscuridad predomina
    mientras el oxigeno es ahogado
    por los contaminantes
    y el calor es infernal
    aunque Trump dice que nada tiene que ver
    el calentamiento global.
    El ángel oscuro habita los salones de poder
    y los lideres y el capital
    se preocupan de depredar
    y los negocios aumentar
    sin importar el interés de la gran aldea global.

    Los hielos eternos, ya no son tal
    comenzaron a desprenderse y transitar
    como fantasmas por el mar,
    en nuestro gran océano han aparecido
    grandes islas de desechos plásticos
    y los lideres arrogantes también depredan el mar
    y extinguen la vida marina
    con excusas validas para el capital.
    En los bosques arrasados por la mano
    de grandes empresas
    y por incendios apocalípticos
    se van durmiendo las raíces
    se va oscureciendo la atmósfera
    reviviendo las pestes consagradas,
    derrumbando los pilares de la vida.

    Las sombras han perdido la sonrisa
    las sombras han perdido toda capacidad
    de asombro,
    las sombras se van perdiendo
    desaparecen en los entramados
    de esta prolongada y fatídica noche.
  8. VIII


    Por las orillas de la noche
    acompañadas del frio que acuchilla
    hasta los huesos
    y un llanto interminable en el que se
    ahoga el rio;
    van las madres cubiertas de bondad
    por la memoria de sus amores
    que desaparecieron entre las sombras,
    se los llevaron a escondidas de la noche
    en el final de su agonía.

    Junto a las sombras recorramos
    los cuarteles silenciosos
    las miradas aterrorizadas
    los gemidos clandestinos
    los claveles ensangrentados
    las lámparas destrozadas
    los libros y los cuerpos incendiados
    las voces torturadas en el tiempo
    las cartas borrosas y amarillas que nunca
    llegaron a las manos ansiosas.

    Por las orillas de la noche
    el espanto quedo mudo
    invalido, sin poder hacer una mueca,
    las suplicas fueron acribilladas
    con metralla de odio y terror,
    nadie debe contar la historia
    de estas noches violadas y exterminadas
    donde las lagrimas se juntan con la orina y
    se revuelven con la sangre tibia.
    Silenciosamente se escuchan
    las risas de las hienas
    en el cuarto subterráneo.
  9. VII



    La luz muere en los ojos
    del vencido
    el tiempo a través de los años
    llega con aromas desvencijados
    y una noche desesperada grita
    el vuelo de los cuervos,
    y los corvos empapados en sangre
    desprecian los lamentos
    las almas de madres sufriendo indefinidamente
    y se esconden en pactos de silencio.
    El océano se retuerce tras la herida
    de la mano indiferente; asesina.
    El desgarrador lamento del viento
    apaga la ultima brasa en el corazón
    de la amada
    y los cabellos se revuelven sin sentido
    en las cadenas de la infamia.
    El humo del cuerpo aun tibio
    reprime el llanto,
    la sonrisa quebrantada, los labios palpitando
    la mirada desvaneciéndose.

    En la esquina semi oscura gime una mirada
  10. VI
    Me encuentro persiguiendo las
    desgarradoras sombras infantiles,
    ubicando el naufragio de almas bondadosas,
    el designio de tiempos desventurados.
    Pasajeros terrestres invisibles, persisten
    en sobrellevar la herida sangrante,
    galopar por sobre los lienzos religiosos
    destruir los impuros valores morales.
    Los claveles, rojos de vergüenza
    rodean al obispo culpable
    y las raíces del gran árbol se pudren
    y la curia los encubre.


    este poema no tiene correcciones y fue escrito debido al perdón que pidió el papa por los abusos de curas contra niños, pero donde al mismo tiempo se pasea con el obispo Juan Barros encubridor de Karadima, este ultimo abusador por años de niños. Contra la pedofilia no puede haber ninguna debilidad ni doble estándar, todos los pedófilos abusadores y sus cómplices no pueden seguir siendo amparado por la dirigencia vaticana, y ensuciando la verdadera fe católica, la fe de los mas humildes y que no se sirven de la fe como sus altas autoridades cardenalicias. Este poema es parte de " Poemas sin Nombres Noches sin Sombras"
    .
    A andrea korduner le gusta esto.
  11. V

    Gota a gota la sangre cubre los hombros
    el caudal que corre
    deja mortalmente herida la voluntad, las fuerzas,
    las ultimas lagrimas son cortadas
    con el filo de una espada hambrienta,
    la bruma cubre el paisaje
    y los ojos solo ven muerte
    cementerios áridos, sin flores
    cielo y esperanzas fugitivas
    miradas que se pierden en un sendero oscuro.
    Ojos secos de tantos lamentos
    carne desprendiéndose de los huesos
    aguas arrastrando cadáveres en septiembre
    coronas de espinas en cabeza sagrada.

    Un rio recorre con su fatalismo
    con su torrente putrefacto y maldito
    con la muerte misma sangrando
    torturada por miles de delatores,
    con el ronco lamento de las almas sufriendo
    y la dialéctica agonizando.
    Un grito de extinción planetaria
    de ángeles funerarios
    recorren la geografía
    de esta sufrida
    gran aldea.
  12. V

    Gota a gota la sangre cubre los hombros
    el caudal que corre
    deja mortalmente herida la voluntad, las fuerzas,
    las ultimas lagrimas son cortadas
    con el filo de una espada hambrienta,
    la bruma cubre el paisaje
    y los ojos solo ven muerte
    cementerios áridos, sin flores
    cielo y esperanzas fugitivas
    miradas que se pierden en un sendero oscuro.
    Ojos secos de tantos lamentos
    carne desprendiéndose de los huesos
    aguas arrastrando cadáveres en septiembre
    coronas de espinas en cabeza sagrada.

    Un rio recorre con su fatalismo
    con su torrente putrefacto y maldito
    con la muerte misma sangrando
    torturada por miles de delatores,
    con el ronco lamento de las almas sufriendo
    y la dialéctica agonizando.
    Un grito de extinción planetaria
    de ángeles funerarios
    recorren la geografía
    de esta sufrida
    gran aldea.
  13. IV

    Desde los trigales, flechas perfumadas de harina
    dejan una estela dorada.

    Al sol inmóvil lo atrapo con el sombrero
    y me bebo la luz infinita
    para regar esos trigales y
    que en el pan de cada día
    resuciten nuestros muertos
  14. III

    Pisan los relojes el tiempo
    dejan huellas en la arena la sangre, las lagrimas
    y los cristales de carbón se pierden
    cuando se recoge el atardecer
    y se desvanecen los crepúsculos australes,
    almas patagonas deambulan melancólicas
    en una dimensión no muy lejana
    el espíritu de la piedra dialoga con
    el viento raco
    y trae fantasmas de los bosques cordilleranos.

    Cuanta sangre vertieron los ojos
    de los dioses
    de la que beben seres extraños
    en una noche de san juan.

    El tiempo se pierde en el espacio
    se envuelve de niebla verde
    recurre al idioma subjetivo
    y las estrellas se van incendiando
    en su propia ceniza.

    Hay un aliento cósmico que crea
    y destruye.
  15. III

    Pisan los relojes el tiempo
    dejan huellas en la arena la sangre, las lagrimas
    y los cristales de carbón se pierden
    cuando se recoge el atardecer
    y se desvanecen los crepúsculos australes,
    almas patagonas deambulan melancólicas
    en una dimensión no muy lejana
    el espíritu de la piedra dialoga con
    el viento raco
    y trae fantasmas de los bosques cordilleranos.

    Cuanta sangre vertieron los ojos
    de los dioses
    de la que beben seres extraños
    en una noche de san juan.

    El tiempo se pierde en el espacio
    se envuelve de niebla verde
    recurre al idioma subjetivo
    y las estrellas se van incendiando
    en su propia ceniza.

    Hay un aliento cósmico que crea
    y destruye.