Te encontré,
a ti,
bajo las sábanas
de la monotonía,
entre poemas
y hojas perdidas.
Te encontré,
con los brazos
cruzados,
y travesías
a medio concluir.
Te encontré,
alcoholizada,
con copas a granel
de sentimientos fortuitos.
Te encontré,
porque mi psiqué
te pide a gritos.
Te encontré,
porque quiero mi realidad
corrompida por ti.
Te encontré,
a ti,
inspiración,
musa,
tu.