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Julius 12 — Blog

Julius 12
Julius 12 — Blog
53 entradas · 3564 visitas
· 2 comentarios · ♥ 1
Mejor fue ignorar cierta moda del astracán,
me regocijo desde ahora pues siento la calma,
olvido la tempestad del amor y la tromba laboral
tengo cierta preferencia pero no quiero beber,
ni tampoco cantar, ni sentirme estregado.
Sabias son tus estrellas
y tu apresurado, que te alejas de la maraña, escucha:
sustituyamos las causas,
vayamos detrás de la caravana y soñemos.
La multiplicidad de las situaciones es interminable,
parece polifónica ( o algún pensamiento sistemático,
exacto y deductivo).
A la hora vital en la intensidad de la noche platinada,
ella echó un vistazo taconeando ante la multitud,
El : siguiéndola lo valuó como el sonido gravitante
de la poblada avenida cegadora en sus iluminaciones.

Un momento antes observó fascinado el suave lunar en
la parte alta del brazo -predominando como un emblema-,
ella bajó taconeando por las escaleras a buscar su regalo navideño.
Había cavilado pues bien podía ser la ofrenda de un corazón
mullido sobre plumas acolchadas y rojas y un ángel fractal,
con un sublime estampado en la dedicatoria sellando el pacto de amor.
Mientras recorría la atestada avenida y los locales, se dijo que tal
obsequio sobrepasaría las limitaciones. Era emblemático y sellaba
el pacto amoroso pues sobrepasaba las limitaciones y lo admitió
atemporal ( bendecido por el universo).
El lunar parece una flor pequeña, o tal vez
un pequeño yuyo, insignificante, inocente, innombrable.
solo reconocido por los mensajeros de la luz...
( Ambos fueron felices y gentiles después del brindis de
la medianoche).
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mejor fue ignorarlo,
ahora me asiento en la calma
y prefiero no beber,
tampoco cantar, ni verme entregado
Sabias son tus estrellas
y tu que te alejas escucha:
te sigo como al sonido gravitante
Observo tu suave lunar en el brazo
parece una flor pequeña tal vez
un pequeño yuyo, insignificante.
Sin nombre
eres inocente, e innombrable.
Solo conoces los mensajeros
de la luz.
· 1 comentarios · ♥ 1
Los pasos por la planicie
la sinuosidad de los mojones
estrellando mariposas;
insisto: Quien me dirá,
el comienzo de la tribulación,
el final del escarnio y de
la apelación ensañada,
la mísera bestia fustigadora,
el desvarío del cocodrilo
la placidez del sol ralentizado
en las sombras de la figura
púrpura
- Y llega tu embriagues sanadora
asistiendo los sueños,
recogiendo desafíos del manto
y del beso,
incluso del olvido...
¿ Quién pronuncia con mentiras
rumores ficticios?
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Revoloteos.
revoltosas y fiel a
su alimento principal,
la tribu indígena africana
a diario trepa cuarenta metros
hasta la cúspide
para proveerse del alimento.
Es la miel el alimento a toda hora,
si no la logran padecen la escasez.
Pierden sus familias y son vedados.
Un indio de gran fiereza no logró
el sustento de miel para su familia
(Debía mantener cuatro esposas
y la pequeña prole ya debilitada
por la escasez), terminó execrado,
burlado, difamado; martirizado y
aislado.
Decidido a vengarse: mato cincuenta
ocho personajes de la tribu y después
se ensañó con las mujeres y la prole,
luego ejecutó su inmolación en la
repulsiva fogata...

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1- La agitación del oscilante mar
desflora tus sucesivas miradas,
aún con tus pies arenados,
reviven escozores felices
acunando en la oscuridad
el inmenso globo lunar de tono
satinado y cambiante,
y acunando en las prolijas cabelleras
del oleaje nuestros sueños.
2- Acurrucada en mis brazos:
te vi yerta y lamí tu dolor,
¿Cuánto tiempo bailamos en derredor
de las fogatas?
Pero el pensamiento insensato se apagó de pronto,
la siguiente noche no regresabas...
3- Construiste el ensamble, y una
extensión de la carpa.
Desde temprano el aire tórrido
frecuentó la arena...
Tenías el ceño fruncido mientras bebías,
Yo recordaba las noche en la callejas,
las sardinas fritadas al ajo, el vino
y ya tarde, los sucesivos clímax: la pequeña muerte.
· 2 comentarios · ♥ 1
Desde las tinieblas se desgarran
velos
y en el silencio fugaz alguien te
persigue.
Un aullido es la causa de tu estupor:
es que sofoca los giros angustiosos
es que deshace cadenas de tu mundo.
En el amor la sed es esencial...
Ya no quiero escuchar chasquidos
del menoscabo,
ni el ahogo platinado de la Luna.
Entonces saltaré sobre los sueños
inextinguibles...
¿Por qué aceptar el acoso de los
sueños?
La delicia de tus labios sobresale
de un grito
-que no perfila-
y me apresa agrietando la compulsión.
Pero si te vas
es el amor quien hoy perfilará el odio.
· 4 comentarios · ♥ 1
En la incierta quietud de la noche,
facetas invisibles cierran el ojo
del mundo.
Secretos velados por la ventisca
y los numerosos fragmentos de
la oscuridad.

Y el alma se abisma,
con cada latido
tu voz resuena,
es ahora cuando el universo conspira

ahora es la invocación a las estrellas,
ahora trazan senderos ocultos
al amor prohibido.
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Si quieres tú, dímelo...
pues de mi emanan sueños reiterados,
sueños y entresueños repetidos,
fosas centinelas, prófugas y efímeras,
ornamentadas con profusas ramas;
minuciosos curiosean la exacta
mitad de tu cuerpo:
que fue abarcado por el destemple
y por la convergencia inundada
del osado diluvio.
En el tronante cascabel la niebla
explora nostalgias mustias,
y se relaja en ahogadas gargantas...
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Parece un día lento e incoloro,
se supone un día mencionable,
que persigue las sombras de la
flor abierta, del gorrión travieso.
De la flor herida con azufre.
Un día insignificante,
donde se desprende la piel del
crepúsculo colorido,
o se graba un retrato nunca visto
en el espejo de afeites,
o te doblas en el tiempo,
en ese porvenir que llega a cada
instante y se esconde detrás del
telón, cercano al trapecio que
se derrumbó cuando el ciego
subió temerario y dio el espectáculo.
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Cuando amas te ensañas en extraños
arabescos.
después atacas y alcanzas la altura
¿ Por qué quieres
consumirte como un bonzo en el fuego?
Ahora no prefieres la instancia de paz
tu forma esquelética es semejante
a la marioneta.
Al besarme buscas protección,
tu sino es parir mediante y con la
pasión desbocada y expandirte en la
música virginal: hasta conseguir
agotar la danza...
O derrumbarte en el interior del paisaje
en las extrañas nubosidades verdosas
tornasoladas,
con esas fulguraciones de un ángel furioso,
en el infierno caótico adimensional.
Y al final te derrumbas y quedas plasmada.
Eres ya la persecutora, prosigue y vete.
Sumerges en la transparencia del agua
de cristal y reiteras tu deseo de amar hurgando
y aplastándome en la caverna.
Has logrado atraparme en el centro de tu vigor.
En tu pasión de ensueño platinado,
encerrándome en el tejido adonde lloras.
· 3 comentarios · ♥ 2
1. En la asustada quietud de la noche,
mientras los sueños entrelazan...
invoco tus pensamientos
y los secretos velados por el viento.
Numerosos fragmentos iluminaron
la noche,
y en cada latido resuena un quejido,
el alma abismada,
la conspiración universal,
la invocación,
las estrellas como flores cegadoras,
los caminos ocultos en los manglares,
el secreto de un amor prohibido.

El día que un día perdió su nombre,
el objetivo perdió la carrera de las sombras:
Una flor abierta fue herida con impiedad
y en la guerra murieron muchos más.
Aquel tiempo nada significa,
en el crepúsculo se desprendió el mal,
las pieles se deprendieron de los seres
en el instante quedó grabada la peor
maldad.
Fíjate en el espejo sin afeites
tal vez asciendas a la eternidad,
te doblaste como doblabas el paso.
Del tiempo el porvenir ya no existe.
Detrás del telón, adentro del circo,
y del trapecio que se derrumbó,
fuiste el ciego que subió por la escala.
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Gravita en la dispersa blancura de
polvorientas letras, en esos dudosos
roces de la soledad, y en ese abrumador
plasma delicuescente de los instintos,
en el sugestivo alud de nubes arrebatadas.
¿ Qué haría sin el hal0 predecesor de la
luna rozada por las resonancias de tu voz
en el enjambre de estados adversos y
versátiles...
Es esa instancia presentì nuestro amor
insepulto.
Y percibí las coronas sin falacias.
Solo el ansia de la honrosa verdad.
con el sostén de la sonrisa embriagadora.
retornando al deseo de sumergir mi deseo en
tu baño ritual,
y en el más hondo- profundo- rubor místico.
Fue entonces arrastrarme en el amor
pasional que se torna lírico.
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Ya no sé cual digito señala
y restablece la confianza
de este mundo.
Alicaídas sombras proclaman
la insulsa vaguedad y la alarma;
sonoras pieles, y duras escamas
nunca faltan para socavar la fe
caída rama, entonces bebo:
con el vino bailo, con el vino amo
con el vino clamo...en el vano
desierto me proclamo, el afán
de verte cierto día iluminado...
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Los chubascos migran intermitentes.
Y pregunté por ti: ocurrió con las
primeras flores; habías desaparecido
con la nieve; fue como cerrar los ojos
y no lograr el segundo de despedida
Solo puedo expresar la sensación...
solitaria. Busqué en una carta gastada
y obtuve un lenguaje solitario,
buscaba una carta que no hallaría nunca
y cerré mis ojos y palpe mi cara en el olvido,
hurgar el jarrón fue romper mis pestañas.
Ahora mis ojos te imaginan sin verte,
mi queja es la inútil espera en el reposo.
Los cuartos lucen banderas caídas,
ahora vuelve a doler el perdón y la ofensa:
Lo dijiste: " no me veras, lleva flores "
No te aferres a señales vacías.
Necesito encontrarte en la caverna
una lágrima surge de cada ojo de vidrio.
Estabas exangüe, y me levanté, tu beso era fiero.
Si... en el amor no hay olvido,
hay soledad en las primeras flores
al desaparecer la nieve.
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Suenan rechinantes las bocas
aplastadas por el cieno,
y los tambores de los ídolos,
en las retiradas doblegan la
espesura
y en el destemple el dolor
desmadejan.
Tritura la cizaña,
La ciénaga despuebla los rencores,
los aplasta en el desuso.
Se pueblan de dudas en las marchas
cansinas.
Un pueblo es martirizado
por las fieras voraces y sanguinarias,
allí la vida se vuela al más allá
y sus cuerpos se desmadejan...
¡Cuánto más?
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Quisiera pedirte me digas si merezco
tu tiempo: si esperas aún en el centro,
en este o en el otro plano
(¿ Adonde reside el creador?)
Ya ves: su brillo cegador es
centuplicado, entonces preciso saber
si aún estás contigo mismo...
y si me miras recelando
o si tu me ves y yo no te distingo
o tal vez tampoco estás...
Por favor debes decirlo,
no dejes mi rezar solitario, madre...
no dejes que de nuevo trepe por el
camino adonde cantan los Dioses...
· 0 comentarios · ♥ 1
Y con tus ojos envueltos,
fue un brebaje claro de horrores.
Abismado en láminas doradas,
escondido detrás de los árboles
moteados de la antigua plaza;
la noche fue irremediable...
Podías escapar dando un salto,
burlar el cerco arbolado:
incorporarte con otro salto,
sobre el pedestal de la Diosa de hielo,
tan refulgente que ciega una
efímera festividad...
Y ahora que no hallas los ansiados
lugares de algunas callejas;
si mueres suponte me reclamas
presente en el postrer momento.
Una incógnita, un enigma,
el momento del raro momento fetal
y dibujos amaestrados durante los
ciempiés de mil caminos
que ríen embriagados y con destellos
parecen ensuciar el destino...
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¿ Juegas con el espejo ?
no abraces tu cintura, que te
haces esclava de la auto adoración
ridícula...
No exhibas la falacia de la seguridad,
para qué otorgar la soledad que esparces,
con el interior de tus venas conturbadas por
violentos estertores, si trocas pulsantes
estigmas.
Inútilmente manoseas el pasado
la rutina del lecho se deshizo,
¿Lo olvidaste? Ya interminables
las penas son constantes; cada expresión,
de tu voz atestigua el helado estertor,
otra expresión amorosa es excusa
absurda... Pero cúlpame si te complace:
me evadiré en la grieta de la emoción
rondando enteramente por el
pavor ya por completo afiebrado...
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Ya se tejieron constelaciones,
y nuestros corazones dispersaron
violetas en el aire,
el firmamento susurra secretos
ancestrales
y crea en tu viaje de luces y de sombras
los besos dulces del universo.
sabes que todo es eterno,
tus pensamientos vuelan con alas de mariposas,
no pueden dejarme huérfano
cada latido genera la melodía celestial,
alguna vez llegaremos al umbral de lo
infinito, allí la eternidad se despliega
en un abrazo,
allí en el silencio del sendero hallas la
paz que siempre has buscado.
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En tales noches de almas,
en tales horas con cuerpos,
arqueabas extremada en la
penumbra y al hacer suspirabas,
suspiros de amor que te llenaban,
aunque entornabas tu mirada con
el matiz explicable del pudor
y yo caía sumido de tanto amarte,
ascendiendo al cielo desde lo abismal.
Guardar memoria de tus manos fue
una de esas partes y tu cabello humedecido
reconociendo las ansiedades,
fueron un espacio imprevisible: clandestino
un dibujo detallado por fracciones de tiempos
y por mis audacias que fecundaron...
Ámame cada vez porque cada vez será irrepetible,
el silencio será la herencia,
que guardará el bello recuerdo de espíritus
aunados...
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