Poema titulado Demente en la sección Clásica NO COMPETITIVA (sin premios) , de la categoría Poética CLASICA (con rima y métrica clásica); DEMENTE Pasión sentía su mente, demente le volvió ser perdedor de amor. Como a nadie toleraba, andaba. Y por mucho ...











Demente DEMENTE
Pasión sentía su mente,
demente
le volvió ser perdedor
de amor.
Como a nadie toleraba,
andaba.
Y por mucho que miraba
a su amada no veía,
el furor le poseía...
Demente de amor andaba.
La poesíaes gimnasia mentaly emocional.











Re: Demente Hola Maramin me he detenido en este poema porque me ha gustado pero mirando la chuleta para catalogarlo: no es una décima, tampoco una octava real, ni una redondilla, ni romance , ni soneto. Vamos que me he quedado atascada sólo he descifrado que la segunda estrofa es un cuarteto de versos octosílabos y que el personaje del que habla el Poeta
Aparte de demente, un poco ciego también andaba.
Un abrazo POeta
Re: Demente El amor suele dejarnos dementes, lo importante es recuperar la cordura. Hermoso poema.
Saludos.











Re: Demente
MARAMÍN
¡Qué buen ovillejo, Campeón! Muy original.
Es cierto: a veces el amor hace
--como decimos en Venezuela--
que se nos vuelen los tapones, jajaja
Un placer recorrer el camino de tu poesía.
Estás hecho un diablo con los ovillejos.
Un abrazo,
Elhi
Elhi Delsue ©, es el seudónimo de José Gregorio Cedeño Salazar
Te invito a visitar mi blog: http://elhidelsue.blogspot.com
Para contactarme: elhidelsue@gmail.com
Re: Demente ¡Uy! Locuras de amores que dejas para los jóvenes... las cosas que podría contarte de un conocido sexagenario...
¡Muy lindo ovillejo, y van...! ¿Cuántos van? Te sería difícil numerarlos como hace Elhi, ¿no es cierto? Ese es el problema de tu exceso de inspiración, pero no es grave...
un abrazo
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti,
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.
(Rubén Darío: A Margarita Debayle):
Mínimo ejemplo de lo que es
para mi poesía.
Jorge










Re: Demente ¡Hola Maramin!
Excelente ovillejo: frenesí de amor, que indudablemente se da más en la población joven pero sin dejar de registrarse uno que otro desenfreno amoroso entre los ya maduritos.
Suerte.
Sigifredo Silva
Marcadores