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AMOR PARA SIEMPRE

Publicado por Edith Elvira Colqui Rojas en el blog EL BLOG DE ELVIRA COLQUI ROJAS. Vistas: 232

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Elena se sentía atraída a ese hombre que le doblaba la edad, no sabía por qué, pero no lo podía evitar.
Lo había conocido en una reunión social- ¿Baila usted señorita?- Y ella un poco sorprendida y a regañadientes aceptó, pero en el transcurso del baile él le iba haciendo preguntas y algunas bromas y al momento, le pareció un tipo encantador, pero cuando lo veía bien, caía en la cuenta que era un hombre mucho mayor para ella -¡No, no demasiado mayor para mí, tendrá sus 58 años ! - pensó,pero aun así , había algo que la atraía.
Terminada la pieza, lleva a Elena al rincón donde la invitó a salir y le dice - Gracias por el honor de bailar con usted- Bien me retiro bella dama, mañana tengo que trabajar a no ser que usted quiera que me quede para acompañarla un rato, pues veo que ha venido sola. Elena, hubiese querido decirle ¡quédate conmigo toda la noche!, pero se contuvo y le dijo: No gracias caballero, yo también en minutos ya me retiro, quedé con una amiga para encontramos aquí pero debe haber tenido un contratiempo, así que me retiraré temprano.
-Si deseas te llevo a tu casa, vine con mi movilidad. Elena en verdad quería irse, pero dudaba en aceptar o no, además hacía frío y sin su amiga esa fiesta estaba aburrida, para ella, así que aceptó. Adrián Gómez, era dueño de una empresa de alimentos y era soltero, pues no había encontrado el verdadero amor, pues sus dos anteriores parejas no colmaron sus expectativas y él era un tipo elegante, decidido. Quería una mujer que en verdad lo amara y no por interés y de la que él, realmente esté enamorado.

Llegando a casa de Elena García. Adrián le abre la puerta del carro y ella sale- Gracias señor por traerme.- No es nada señorita ha sido un placer y ojalá nos volvamos a ver algún día, yo trabajo a dos cuadras de aquí, y usted ¿trabaja también por aquí?-Elena sentía que él quería saber más de ella, así que cortante le dice. - No señor, ya me tengo que ir.- Bueno, disculpe, no quise incomodarla ya me voy Gracias por esta bella noche. Y se fue con su auto, pero al alejarse él. Elena sintió, un vacío en su interior, pero no le dio importancia e ingresó a su hogar a descansar.
Al día siguiente, como siempre, se arregla muy bien y va a su empresa- Mi jefe debe estar echando chispas, ya es tardísimo-toma un desayuno al vuelo y se va su oficina- ¡Srta. Elena, es muy tarde para llegar, que no se repita por favor.-Sí, señor Romero, disculpe-Bien siéntese le voy a dictar una carta de invitación para unos socios pues la próxima semana es aniversario de nuestra empresa e invitaremos a varios amigos empresarios. Escriba por favor-estimado Adrián Gómez queda usted invitado... Al escuchar este nombre quedó petrificada.- ¿Adrián Gómez dijo señor? -Sí señorita es el dueño de la empresa de alimentos que nos provee algunos insumos-¿Por qué? ¿Lo conoce?- No, no señor- Elena terminó de escribir las cartas de invitación y cuando el jefe se fue buscó en la carta para Adrián la dirección de su empresa así que saliendo de su trabajo lo buscó. Y al legar a la dirección de esa empresa, estaba a punto de ingresar, cuando ve salir al señor Adrián. Elena trata de ocultarse pero él ya la había visto viene corriendo hacia ella y le dice. Hola amiga qué sorpresa usted por acá. Iba a tomar mi refrigerio y usted ¿está libre la invito a almorzar?- Elena que había ido para verlo dudo pero luego se dijo-No puedo rechazarlo pues ya no me buscará. Así que aceptó.
Ese fue el comienzo de muchas citas entre ellos con charlas interminables, pues Adrián era muy inteligente, con gran sentido del humor y ella, se sentía terriblemente atraída por él. Cuando no lo veía lo extrañaba tanto y un día él fue a esperarla a la puerta de su trabajo ella estaba feliz. Ya no luchaba con su razón el 58 años ella 35 no importaba la edad ya. Solo quería vivir en las alas del amor libre. Poco a poco se iba enamorando más, él era muy atento, la trataba con ternura y delicadeza. Le regalaba bombones, flores y ella estaba muy ilusionada.
Un día Adrián le dice, tembloroso y con los ojos enrojecidos de pena,- Querida Elena este será el último día que nos vemos tengo que partir en un viaje lejano. Gracias por estos días maravillosos me has hecho el hombre más feliz del mundo. Elena quería llorar, reclamarle porqué espero que ella se enamorara de él para decírselo, pero entendía que era algo urgente y llena de dolor se levanta de la mesa y se va llorando corriendo. Adrián la sigue y le dice- Perdona querida, no quiero quise hacerte sufrir. Elena le dice, porqué te vas así repentinamente .Dime la verdad. ¿Ya te aburriste de mí?¿encontraste otro juguete mejor?
Adrián con mirada de ternura inmensa tocándole las mejillas le dice. No querida eso nunca. Eres una mujer maravillosa, solo que tengo una enfermedad terminal y no es justo que me veas morir. Tú estás tan joven y llena de vida, mereces ser feliz, por eso me quiero ir lejos a morir solo sin hacerte daño. Elena lo abrazó y le dijo- No amor mío, no te vayas, yo te amo, y te cuidaré hasta tus últimos días te amo. No mi vida nunca te dejaré.- Adrián le dice-Oh mi Elena sabía que eras una gran mujer y yo también te amo. Yo te amé desde ese día que te conocí en aquella fiesta. Eres el amor de mi vida querida Elena, aunque hayas llegado en mi ocaso, y la estrechó entre lágrimas en sus brazos y le dio un beso muy tierno. Ella le correspondió y acompañó hasta su deceso.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
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