Habita el frío en las paredes
Y entre la noche y los encajes de sabanas
...La tristeza en sus bordes,
y aquel ensordecedor grito del alma,
ensordeció la almohada...
Como un doblar de campanas.
Y grita la soledad
humedeciendo cada encaje de cama
es el frío y la oscuridad...
Que se desparrama.
Se rodea la oscuridad,
con el ayer que no regresa,
con ese olvido frío...
Que penetra y atraviesa.
Es el sonido solitario
La soledad en medio de tanta verdad
quemando la cera de su cirio.
SOL.
Marisol Pérez.