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¡¡VIVIENDO EN CAPILLA DEL MONTE!!

Publicado por catia-love en el blog ¡¡EL BLOG DE CATIA-LOVE!! -. Vistas: 24


¡¡VIVIENDO EN CAPILLA DEL MONTE!!

He vivido en tantos lugares en mi vida.
En el campo de mi madre, vi crecer los melones y las sandías, los girasoles que buscan al sol.
He subido de muy pequeña con mi tía en un sulky que nos llevaba al pueblo,
aun recuerdo el aroma del caballo y ese inconfundible olor a cuero.
Recuerdo ese perfume de mi tía cuando se acercaba y me daba un beso, era dulce y suave.
Lo recuerdo muy bien.
Recuerdo haber vivido con mi abuela Petra, y de quien heredé un ropero con grandes espejos
llenos de cajones, muy antiguo y me trajo de Austria una muñeca de trapo y un patchwork
de un millón de colores.
En el Campo he llorado mucho, no era mi lugar, no tenía a mis hermanos, y mi madre se había ido
apenas en mis cuatro años y mi tía era su gemela.
Volví a mi casa paterna con el estilo de un museo, no tenía timbre, tenía una manito de bronce
y allí se golpeaba y resonaba dentro de la casa.
A delante un jardín, a los costados palmeras, y un patio donde aprendí a pedalear mi bicicleta.
Teníamos árboles frutales y nunca olvidare los higos y su bella flor.
Ese era mi lugar de niña, solitaria con un padre romántico de quien herede el gusto por la poesía y la música de Chopin, Mendelssohn , Schubert y otros tantos clásicos.
Las tardes de tomar el té, los adultos amigos de mi padre todos poetas o músicos.
Pasaron los años y me convertí en adolescente, ignorando muchas cosas de mujer.
Mi padre tuvo una novia o varias, pero una me enseño lo que debía saber.
Pasaron otros largos años y me casé tuve tres hijos, dos varones y una niña.
Ahora son adultos construyendo sus vidas.
No sé muy bien, pero ahora resido en Córdoba, en Capilla del Monte.
Y aunque extraño algunas cosas de allí, donde no se duerme siestas y los negocios están siempre abiertos, empiezo a acomodarme, como cuando uno busca anidarse en la cama para dormir.
Me estoy acostumbrando a ver los perros en las calles, acompañando a sus dueños , ellos habitan las calles como
fieles custodios de la tierra.
Y me da la impresión que es una característica amigable de Capilla del Monte.
Tengo un enorme cactus en la parte de adelante que está floreciendo, mucho espacio atrás,
hay un tilo cuyas flores son divinamente aromadas.
Veo las Gemelas, son mis laderas, las miro en las mañanas.
El Uritorko imponente son mis montañas.
Y en las noches las estrellas parece que las pudiera tocar, a veces me imagino dormir en un árbol bajo los reflejos de la luna.
Me estoy sintiendo en casa, y gracias a esta página, empiezo a conocer a personas, ya que en Barrio Valenti, sobre todo en mi calle que es de tierra, no tengo vecinos y los negocios no están muy cerca.
Le dejo esta pieza que me apacigua y enamora aunque en las noches soplen los rebeldes vientos.


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