Bienvenido a la nueva versión del Portal Literario Mundo Poesía. No dudes en registrarte para disfrutar de todos los beneficios. Podrás publicar poemas, conocer poetas en el Chat de Poetas y mucho más, regístrate ahora.
Ganadores de la SemanaEntra a este foro para leer a los ex-ganadores de los concursos semanales de mundopoesia.com
Ganadores de la SemanaDiscutiendo poema Selección semanal de poemas 2008 en el foro Ganadores de la Semana; Mundopoesia tiene un Jurado que lo conforman 40 usuarios del portal distribuidos por foros.
Los jueves de cada semana cada miembro del Jurado hace una propuesta de los 5 mejores poemas publicados en la semana que se valora (se valoran ...
JULIA OLIVERA// Administradora de Mundopoesia. Corazón del Portal.
Fecha de Ingreso: enero-2005
Edad: 46
Mensajes: 13,504
Localización: España
Sexo: Femenino
Selección semanal de poemas 2008
Mundopoesia tiene un Jurado que lo conforman 40 usuarios del portal distribuidos por foros.
Los jueves de cada semana cada miembro del Jurado hace una propuesta de los 5 mejores poemas publicados en la semana que se valora (se valoran semanas completas que van de jueves de una semana a miércoles de la otra) y que ha leído en el foro que tiene asignado.
El viernes los moderadores del Jurado hacen cómputo de votos emitidos en las propuestas y de los 120 poemas propuestos de todos los foros seleccionan para posterior votación del jurado los 30 más votados.
El sábado los moderadores del Jurado publican en el foro del "Jurado de las Musas" (no visible para los que no son miembros del Jurado) la "lista de los 30 poemas más votados" con objeto de que los miembros del jurado lean todos los poemas de esa lista y seleccionen 11 poemas cada uno de ellos, puntuándolos de 11 a 1 puntos.
El lunes los moderadores computan esos votos y el poema más votado es Poema de la Semana, los otros 10 son poemas recomendados.
En este tema se irán publicando las Selecciones definitivas y semanales que emite el Jurado de Poemas de la semana y poemas recomendados, en cuanto a estas categorias: Los miembros del jurado no se votan entre sí, por tanto, mientras sean miembros del jurado, sus poemas no pueden ser propuestos ni selccionados como Poema de la semana ni como poemas recomendados no como poeta mes.
También se publicarán en este tema, la Mención Especial, Nuevo Talento y Poema del Jurado que selecciona la administración, con relación a esta último categoría o reconocimiento, indicar que no es una selección de ganador propiamente dicha sino una forma de dar a conocer, de forma rotativa, los miembros de jurado y sus obras a los usuarios, y de agradecer su labor de lectura, propuesta y voto que efectúan en el Foro del Jurado.
Del 11 al 15 de cada mes se añade a dicha selección el dueto y el haiku más votado por el jurado, emitiendo sus votos del 1 al 10 de cada mes.
Los Poemas de los administradores y ayudante de administración en ningún caso recibirán reconocimientos, no podrán se votados por el jurados ni reconocidos por ellos o entre ellos mismos, ni siquiera con el reconocimiento de Poema del Jurado.
En los concursos puntuales y talleres que se convoquen en el portal, en los que votan los participantes y no el jurado, podrán participar y sus poemas ser valorados y salir elegidos ganadores, todos los usuarios, incluidos los miembros del jurado, M.J. Réquiem, excepto JULIA que intervendrá siempre en la organización, seguimiento y/o cómputo y, por tanto, nunca podrá ser participante y tampoco podrá ser elegido Peter Anthony.
Cualquiera que intervenga en la organización de un concurso o taller no podrá intervenir como participante del mismo.
JULIA
Administradora de Mundopoesia.com
Regístrate en el Portal para quitar esta publicidad.
JULIA OLIVERA// Administradora de Mundopoesia. Corazón del Portal.
Fecha de Ingreso: enero-2005
Edad: 46
Mensajes: 13,504
Localización: España
Sexo: Femenino
Re: Selección semanal de poemas 2008
SELECCIÓN DE POEMAS
REALIZADA POR EL JURADO DE MUNDOPOESIA.COM
EN FECHA 05.01.2008
(valoración poemas publicados del 27 de diciembre 2007 al 2 de enero 2008)
No puede ser rosa la flor, no son espinas,
No es tallo,
¿es siquiera flor?
Es un capullo de palpitaciones, son flechas indias,
Es una erección…
No sé si flor,
quizá manos viejas,
recuerdos bajo candado,
tormenta apretada entre mis ojos,
descarga eléctrica en el cerebro,
la lengua sobre el dorso,
un amanecer nublado
y café soluble,
noticiaros terribles
repletos de cadáveres…
quizá preludio de muerte,
resistencia,
enfermedad Terminal,
errores de puntuación.
La tertulia persistía, como acaso persisten las hebras de lino
en las manos macilentas de los titiriteros.
Los hilos preciosos se diagramaban al sonsonete
de cabecitas y cabezotas, borlas de anilina roja.
Una cadencia septentrional marcaba el halito ofuscado
de la bóreas, el aquilón
aquiescente grababa el símbolo de la hoz,
en cada artola, en cada jamelgo.
El residuo asiduo de la soledad.
Un sol soporífero de extrañas fluxiones y flébiles vapores repudiaba la álgida sabana.
K
Efecto K,
Un marsupial de ojos dorados y luminosos
atraviesa la selva con un taburete dosalbo bajo el brazo.
Bien, el marsupial es un amigo, buen amigo de la acera.
De liana en liana va colgado, como si levitaran sus pies,
viene a ofrecerme un taburete de símil y cristalizo PCP…
Y cuando me siento en ese taburete…., ¡ay, y cuando no siento!,
la atmósfera se calma y se hace atemporal, -.corren las partículas del efecto K.-
un caballo desbocado es enjalmado por las tutelas blancuzcas
de clorhidratos de ketamina.
El céfiro es ligero, la epifanía de volver.
Cada tanto, muy cada tanto, pronto tenderá a desaparecer….
Sueño que sueño un sueño hermoso, un sueño hermoso en donde Todos ES felicidad. Donde me levanto y te saludo, donde me sienta entero, donde pueda desayunar tranquilo y pasear cerca de árboles y lagos, y hojarasca y telarañas, y partículas de luz engarzadas en esas telarañas, donde siempre sea amanecer o atardecer, donde te abrace y me abraces, donde Todo nos abracemos y corramos y juguemos, y gritemos y lloremos, y estemos, donde todos estemos, sueño con ese sueño casto, que lo podríamos llamar La Imponderable Serenidad, sueño con la alegría, sueño con la alegría y los alegres, y los no tantos, pero no por eso ausentes. Donde pueda pasear y correr, y jugar y chapotearnos en una superficie de agua cristalina, sueño ese ensueño, donde no importe en donde nos perdimos o hasta donde habremos de llegar, donde el tiempo sea un instante, y el instante sea la flor. Sueño con la flor y la tocada de célebres cañones. Sueño que sueño ese sueño, y que al despertar, sigo en el más vehemente bienestar. Sueño con la flor y la tocada de célebres cañones, sueño que sueño ese sueño, y que al despertar, me encuentro en la más apasionada libertad. Sueño que sueño ese ensueño y que camino sobre mi sueño, y que la vigilia, lo sé, me deparará la más aterciopelada prosperidad. El ascetismo y lo apolíneo.
Bendice esta noche
tu cuerpo es el mío
besos en los labios
se agitan los latidos
mis manos navegan
tu cuerpo excitado
tu pelo de seda
mi lengua penetra
tu húmeda grieta
buscando tu lengua
traviesa coqueta
tus senos desnudos
presionan mi pecho
mis labios succionan
tu sensible cuello
tu vientre y mi vientre
intercambian besos
al sur de los cuerpos
tu jugosa gruta
de paredes tersas
espera en deseo
a mi ave candente
para que remonte el vuelo
allende tus íntimos cielos
III.- POEMA DEL JURADO
(mención especial por su labor y colaboración en el portal, especialmente, en control y seguimiento del Jurado)
¿Cuán puta puede ser la vida?,
grita en silencio la oscuridad.
Los labios quietos
parecen piedras de un puente
que nunca se termina de construir.
Por la pequeña rendija de la boca,
el susurro del viento se cuela,
se mete entre los huesos
y taladra el tímpano del corazón.
Frío, siente frío
al desnudarse en letras
y no sentir el abrigo de la poesía
ni el calor de la mirada.
La angustia se acurruca en el rincón,
se envuelve las rodillas con sus manos,
lentamente se hamaca
y, para que todo desaparezca,
cierra los ojos tres largos segundos…
Uno.
Dos.
Tres.
Los párpados se despegan
y todo sigue igual.
¿Cuán puta puede ser la muerte?
Tengo todos mis poemas
de espaldas contra la pared
no me gusta que me miren
cuando estoy a punto
de disparar mi rabia.
Hay uno que habla de ti
y cree que por ello
se salvará
y la realidad
es que será el primero
en teñir de tinta azul
la hoja del fracaso.
Soy un montón de palabras
que nunca saldrán de mi boca,
soy un tren que descarrila
lejos del folio del desahogo.
Odio leerme y encontrar
que sigo vacío
y con las mismas ansias
de arrastrarme sin escrúpulos
a lamer todo aquello
que apunte tu índice.
Siempre pensé que la asfixia
era una buena muerte
si el coño que lo hace
se humedece del acto.
Busco a la asesina perfecta
mientras me tambaleo
por los labios del pecado,
por los bares del vicio,
por las piernas del capricho.
Aún no estas, quizás ni has nacido
y por ello lo que escribo
está enseñándome la nuca
desnuda contra la pared
esperando salvarse
de un tiroteo necesario.
Quizás cuando te encuentre
escriba algo decente
y lo enmarque en la pared.
O pierda la necesidad de escribir
y la asfixia me parezca un acto desechable,
no lo sé. Mientras tanto
ya sabes donde hallarme
al borde del último verso,
matando poemas.
¿Quién eres?
¿Acaso una emoción marabunta de mis sentidos?
¿Deseas,
la sed de mis venas azules,
o mi sangre efervescente
sirviendo a tu jovial despropósito?
¿Por qué es que vienes ahora
a llenar mi pared
de cuadros inútiles,
a adornar ojos vencidos,
con brazos amorfos…?
Soy de momentos,
la que se cuela en tus pestañas,
el gestículo que brota a viva voz
de tus sueños vacíos.
Deseo de ti,
los poros de tus impurezas,
en ese malva plumaje
de tu aura asesina. ......Te doy de mí ....un suelo oportuno ..donde reposar ......tu juego de tonalidades.
No pretendo caminar senderos
entre manos
sordas, mudas o ciegas,
anhelo volar
en la algarabía de un relámpago solar,
bostezar
una a una las emociones
que paralizan áridos cuerpos.
¡No he nacido princesa gris,
para liberar mis ataduras
en un cielo aún rojizo!
¿Por qué crees,
qué a tu llegada
ya no danzan mis rosas negras?
...................Yo te ofrezco
..........................un fin
...........................a tus ataduras calcáreas, ......................ceñir .......................las cenizas mágicas de tus ecos, ...............................derramarme en los coágulos ............................................de tu gris incorpóreo.
Sé que eres ese latir
entre señuelos
escondidos,
te extiendo este camino... ..................tómame de una vez.
Tomarte
sería vaciar el vaso de mi condena
¿Has visto, la inclemencia de mis alas degollando el viento?
No temo,
orillar mi resabio
a tu romance inaudito,
son las ráfagas,
de mis nefastos recuerdos
las que atormentan
mi núbil desconsuelo.
He sido,
presa fácil
de ríos impuros,
de lenguas profanas
entre santas miserias,
de lujurias esclavas
en apocalípticos
encuentros,
he sido amante del caos
en las desidias del ser,
y ahora,
apareces con tu reflejo inmaculado
a desterrar mi esencia.
..........Una secuela de ti ................será lo eterno que quede,
cuando te vacíes de tu copa
dejarás de ser hierro,
sangre y aislamiento.
No me mires
con el miedo de saberte herida,
..........................deseo ................................que abandones ..................esa minúscula capa ..............................que se doblega ...........................ante mis ilusorias lágrimas.
Déjame sentirte
entre las amapolas
en que escondes,
ser la huella efectiva de tus ansias.
Las agujas se detienen ahora,
las razones menguan
en las vértebras de tu vestido,
te pido
sólo una sonrisa cegadora
del más leve de tus hastíos.
No busques
darle pasión a mi umbral
con tu libre albedrío
de estrella fugaz.
Tus jardines
no pueden curar
una herida que nauseabunda
sólo quiere perderse
en las sombras del viento.
......Es tiempo de ver caer tu armadura, ..............sentirte desabrigada, ......en la primavera de mi semblante ..................aún verte fuerte ...........con la tela de juicio .....escurriéndote en la espalda .................concebirte señalada con los .......................................espejismos caídos.
Necesito llorarte
con tu luz apagada
vacilarme en tus rincones sombríos,
Sucumbir cuando hayas amado,
elevarme del cuerpo cuando
de ti desaparezca el frío.
Una vez tuve un caballo salvaje
encerrado en el pecho, podías oír
su galopar desenfrenado acercándose,
como un tronante y desbocado ejercito de tambores furiosos.
Loco como una cometa sin dueño,
como una rumbita sin rumbo.
Ahora el caballo está cansado,
las cartas andan marcadas,
y su galopar es sólo ya un triste trote,
como un solemne y torpe réquiem de silencios decapitados.
Sería insensato,
tan sólo pérdida de tiempo.
Pedirle al alacrán,
que perdone la piel de la inocencia.
Sería tonto,
ir contra le esencia de las cosas.
Pedirle a este pesado cemento
que oprime vidas,
que vuele.
Que aplaste la humana indiferencia
en vez de nuestros sueños.
Dejé de creer en lo divino hace tiempo.
Aunque varias veces te ví sonriendo últimamente.
Aunque cada centímetro cúbico de espacio sepa, y sea:
un milagro.
Como una pelota servida en el área con el arquero caído,
que nuestra torpeza envía de volea lejos del palo.
Veo irse otra de estar más cerca...
Hay que pulirse
Nos digo,
me digo.
No esperar que la pelota entre sola.
Con cansadas piernas,
a nosotros nos escribo este poema.
Los que aún querríamos "hacer algo".
Cansadas piedras al costado del camino:
Sería insensato pedirle al alacrán
que perdone la piel de la inocencia.
Si realmente queremos cambiar algo.
Si realmente nos molesta la injusticia.
No seamos cínicos,
peleemos
hasta el final cada partido.
Varado en la nada,
anclado en el pasar de su existir,
simulando ser algo que no es.
Difuso en mente,
alineado en dimensiones paralelas,
luxado en vivencias difíciles de entender.
Horizonte incierto,
lunas rojas y soles azules,
vida que por sombra lleva una pluma,
pensares trastocados en rincones añejos
y vértices por nacer…
Rudimentarias letras,
que usan las acuarelas del miedo al no querer ser expresadas.
Tejedor de sueños que aún no termina de hilar los suyos.
Poeta sin ley,
sin nación ,
sin norma que lo rija,
pero más triste sin saber si es uno de ellos.
Fantaseando en otoños que él inventó,
divagando en esferas de cristal,
huyendo de heridas pasadas.
Escondiendo su débil espíritu,
tomando como coraza sus letras,
tal vez creyendo que éstas sean una armadura muy fuerte,
inquieto en el sur de su frenesí.
Me estoy quedando solo;
lo sé por la forma en que me sirves
tu silencio
y esperas tranquila
a que me quede dormido
con el último pensamiento
entre mis manos
vacías
de tanto dar nostalgia.
Estoy perdiendo mi causa,
mi bandera,
mi esperanza,
y atrinchero en mis venas
el último esfuerzo
que me queda por no ser
más
mi culpa.
Me estoy quedando solo,
lo sé,
y aplaudo tu estrategia
de darme a sorbos
lánguidos y fríos
tus caricias
y hacerme sentir cruel
por no decir lo siento
aún cuando pienso
que quedándome tan solo
no podré
escapar de tu silencio.
NO SERÉ NI LA SOMBRA DE UN PRÍNCIPE AZUL, PERO TE AMO
I. Cíclica negación
Subes al desierto de mi sexo,
seductora de cielo,
te entregas
a los ángeles de la libertad.
¿Quién eres,
princesa de lamentaciones?
¿Quién serás,
reina de dos corazones?
Cuando enciendan las luces
y tenga
que volver a negarte,
si nunca
estuviste en mi tacto.
II. Placentera imaginación
Despertaremos
de entre mis sábanas
la orquídea salvaje
que nunca fue avistada,
y en mi coraza de diamantes
pondré tu alma espejada
y en la madre selva de los dolores
dictaré la extremaunción de mi causa
al placebo
de la luz en tu ventana.
III. Primer suplica… cabizbajo
Has de mi entereza corporal
un sello
a la prestancia de tu corazón,
pon mi rayón de esperanzas
en la entelequia
de tu brazo dormido,
y abrázame
como si fueras el sol
absorbiendo la luna,
en un encuentro
de milenios postergados.
IV. Alucinaciones
Porque fuerte
es la raíz del amor,
y más fuerte es la daga
que separa
la rosa de su tallo.
Porque son cínicos y hermosos
los celos bien habidos,
que atraen la fricción
de voluntades.
Porque son brasa intangible
mis ataúdes de niño
en la clemencia de tus sombras.
V. Segunda suplica… mirada roja
¡Sé mi fuego!
Has que mis llamas
tengan la imprudencia
para destruir la materia gris
del universo que nos aleja.
VI. Se incendian los mares
Porque ni todos los mares
apagarían la llama
de uno de tus besos,
ni los ríos en alud torrencial
ahogarían la rama
que olvidaste en mis pestañas.
Porque si diese un nombre
a las cosas
que en mí provocas,
el silencio
menospreciaría mi encanto
y en llanto peregrino
destruiría cualquier vena
o aorta
o miedo
de años sin otra palabra.
VII. No más decencia
Porque de ti,
haré mi comarca
en el luto de las horas sin mañana,
y me daré
en la inocencia de tus pechos,
a la servidumbre de quien
no sintiendo
se abandona en la secuela
de una historia ya mutilada.
"Que mis dedos formen puentes
y mis labios,
te recorran con impudencia;
que mis dientes rasguen malezas
y mi saliva,
alimente el despojo de tus ansias."
VIII. Entre dos tierras
Porque
si eres un muro
o una celda
o un templo sagrado,
edificaré con caricias
un palacio de plata,
desde mi bahía sin nombre
hasta tu puerto bendecido.
Porque
si tu puerta es de acero
me guareceré
del poder de un cometa
y forzaré tus simientes
con la benevolencia de la inexperiencia,
pero con la elegancia
de un ser alado
desplegando sus alas.
Porque
si yo fuese el muro,
o la celda
o el templo sagrado.
Te daría
en la urgencia de mi lengua,
las llaves,
para que abras las escenas
de lo que pude haber sido
si sólo
te hubiera interpretado.
IX. Derrota o estúpida desersión
Porque
de tus pechos hice torres,
y de tus manos
soldados de papel,
porque
al liberarme
hiciste de mi boca
el dragón azul
que renovará la paz,
en tu piel,
en tus entrañas,
en tu alma.
X. Aún no he dicho que te amo
Hazme oírte,
entregando el fruto de tus viñas,
perece en mí
hasta hacerme
ayuno de tus huesos,
luego
clava con tu destreza inmaculada
la estaca violada
que agriete mis sustancias.
Toma de mí
lo que siempre deseaste,
toma de mí
todo el amor
que ya te amo,
y escupe
en mis efímeras heridas
el cuervo negro que te atormenta.
XI. Última inquisición
Si tus pies
se asumen de viento,
déjate correr.
Si tus manos
se alivian de plantas,
déjate florecer.
O
florece en mí,
y nuestro jardín
le dará sentido
a este histriónico poema
en él que acabo
de revivir.
Si yo no fuera tuya sería del viento…
Y es que si no fuera tuya sería de él,
porque al igual que contigo, con él me acreciento,
me siento en libertad y con el alma en un tropel.
Si yo no fuera tuya sería del viento…
Porque al igual que tú, acaricia, por desnuda, toda mi piel…
Y tal como tú, hace impúdica mi sonrisa,
y me llena de tibios besos con sabor a miel…
Si yo no fuera tuya sería del viento…
Porque vosotros dos no sois de oropel,
y me conocéis con ese tipo de tiempo,
que no se cuenta moviendo agujas, ni se deshoja de un cartel
Amor… Si yo no fuera tuya sería del viento…
y es que a veces cuando partes de hecho soy de él…
pues me acompaña y hasta escucha mis lamentos
en las noches de distancia, en que no tengo de tu agüita pa’beber…
Pero vida, no te enceles, que no vivo, con él una aventura
a ti, mi corazón te es enteramente fiel,
el viento sólo me acompaña en las noches de tortura
en las que me toca beber la amarga hiel
de no poder ser potencialmente tuya
y desahogo las ganas volando con él…
Es en esas noches, que respirar sin ti parece una locura,
cuando al buscarte… mi piel
no registra tu ternura…
y es entonces que cierro los ojos,
aprieto los puños,
y susurro: “te quiero”, aunque me eche a volar con él…
En el cielo azul negruzco
la luna baila la jota.
Las nubes cuelgan del cielo
preñadas de lluvia todas.
Las estrellas se diluyen
tras el velo de las sombras.
El granizo golpetea
los cristales de la choza.
Truenos y rayos a miles
habitan la noche fosca.
Siente la niña en el pecho
un temor como de alondra.
Se arremolina en el lecho,
en la quietud de la alcoba.
¡Qué triste es la noche fría!
¡Cuánto se alargan las horas!
El viento del Norte ruge
en el mar entre las olas.
-¿Qué será del amor mío?-
la de las trenzas blondas
se pregunta entre suspiros
y entre las penas más hondas.
-Tu amor nunca volverá-
responde una voz anónima-
que se lo tragó la mar
esta noche en mala hora.
-Tu amor nunca volverá,
pregúntale a la caracola
que presencia los embates
del mar contra las rocas.
Al oír esta voz la niña
lloró su desgracia a solas
y luto negro llevó
por su vida entera toda.
V.- NUEVOS TALENTOS (usuarios con menos de un mes en el portal o menos de 30 poemas publicados)
Quiero ser como soy,
uno más entre todos,
una materia viva,
un individuo andante,
una cosa pequeña, diminuta, latente
que tropieza, se arruga y crece con los besos.
Quiero ser como todos,
esa poquita cosa,
ese trozo de un todo visible, vulnerable,
recogido y hallado, asido entre unos brazos,
esa mínima parte vulgar y necesaria.
No la busquéis
entre amantes orgullosas
y susurrantes curvas subastándose al amor
complaciente en suaves nidos de terciopelo.
No la hallaréis ofreciendo gentilmente
pequeñas limosnas de su belleza
a los asesinos de su honor
en imaginarios paraísos de pasión.
Ella, cálida luz en el cielo herido de mis días,
desciende como una seductora visión
para entregarme con adorable disciplina
los claros y oscuros brotes de su cuerpo.
Dobleces.
La lluvia y sus persianas.
La luna anda plisada.
Sus vértices ondulan
los pliegues
de mi enagua y una niñita anciana
se pierde
en la gramática. Dobleces.
Rociada va la sábana
entre el insomnio
y la fragancia
de la malva. Dobleces.
La eternidad
que se bifurca,
se resbala...
... y de repente,
¡El Agua! -¡El Agua
está sonámbula!-
Bendita
veredita
en la que siempre
Llueve
y lo infrecuente,
se abrillanta. Dobleces.
Nostalgias
de mi casa
en falsa escuadra.
Torsión
de la Distancia.
Trazar en tu pañuelo
diagonales
con mis lágrimas. Dobleces.
La sombra
y la saliva
de los peces.
Canción de esquina
y de cornisa
equivocadas.
La vida está doblada,
vida mía,
[i]y una niñita anciana
se pierde
en la gramática.
Pienso mucho en esta mi muerte cercana,
tentadora, dulce, metálica, es de metal,
es de metal y es espejo, es miel que invita,
es labios nunca probados.
Pienso en esta muerte tan aquí tan a dos pasos,
tan navaja, tan pastillas, tan balazo, tan ojos de mujer
tan maquillaje barato y falda de poliéster, tan mía
esta muerte de cempasúchil y de mirra, en esta muerte
de respiro y de alivio, esta delicada muerte, la mía,
que aleja del asfalto, que eleva, que sopla olvido, que calla.
Que es un negro punto final, que corta de tajo los puntos
suspensivos de la vida, tan gris, gris, ciudad.
Pienso en mi muerte y en Vallejo triste, mirándolo todo,
triste por él, por dios, por el lector, por los otros,
pienso en Vallejo, en su profunda melancolía,
pienso en Vallejo, en su hambre de muerte en París
y en su poesía para recitarse llorando.
Pienso en mi muerte
y pienso en lo inútil que es pensar en la muerte,
y en lo inútil que tiene en el fondo la poesía.
Pienso en mi muerte y en ésta, la poesía,
terrible condena que párvulos hemos aceptado,
pienso en esta mi muerte, que ya me ha entrado
por los dedos, que ya me sabe en la boca
pienso en la muerte y en lo tortuoso de la palabra.
pienso en la palabra y en la locura y en el amor.
Pienso en mi muerte y en Sabines,
¡ah!, Sabines, nadie muere de amor, morimos
de cáncer, de lepra, de sida, de locura,
de melancolía, del azúcar, morimos
por suerte, morimos por favor, por amargura
por desamor, pero nunca por amor. Sabines,
nadie muere de amor, se muere de necesidad
se muere de celo, se muere por el odio,
por la patria, nadie muere de amor, el amor
es lo que vive, aún después de los gusanos.
Pienso en mi muerte que ni es tan mía
y que es tan de todos, tan social, tan pipiris nice,
pienso en la muerte y en la estupidez del sepulcro
y en esa tontería hipócrita del velorio, y en los gastos excesivos.
no quisiera molestar a nadie. No quisiera
hacerlos gastar sus lágrimas, prefiero, amigos
familiares, que las guarden para llorar flotando
en las alegrías futuras.
Pienso en ti muerte, muerte de todos,
muerte puta, que vas por el mejor postor,
muerte fácil, sencilla simple, muerte cabaretera
muerte de nadie, muerte vulgar, muerte
ni tú eres fiel, me he mentido al llamarte mía
eres la reina de las prostitutas apoltronada
en tu altar de cuerpos desnudos, rodeada
de versos, besos, lágrimas, pinche puta muerte
no mereces más versos míos
Yo no soy poeta,
"ella" me dijo tu amor pesa lo mismo
que pesan los versos,
¿has pesado alguna vez un verso?
no lo hagas, te lo digo yo,
cero gramos.
Yo creía que un poema pesaba
lo que pesa un corazón
y si tu corazón es grande
y de piedra como el mío
mi poesía podía girar
la flecha de la báscula
hasta volverla loca,
como yo hago con las brújulas
cuando pienso en ti,
que no hay más sur
que el que duerme entre tus labios.
Yo no soy poeta,
tengo un diccionario
con una sola palabra
"ella"
y una ciudad donde sólo cabe
una habitante
"ella"
y a veces también
tengo ganas de morirme
por no estar con
"ella".
"Ella" piensa que Lorca
es una ciudad de Murcia
donde nos besamos una vez,
que Neruda juega de defensa
en algún patético
equipo de segunda,
que Bukowski es un medicamento
contra la gripe
y que debería leer menos a John Ash
porque tiene contraindicaciones.
Yo no soy poeta,
porque "ella" me dijo
que mi corazón pesa
lo que pesa un verso,
cero gramos.
Por más que en ese verso
encierre su nombre
y amor en la misma línea,
ella sólo lee la palma
de mi mano
y dice que a la diagonal
de mi vida
le quedan un par de años.
Y yo los quiero morir con "ella".
Yo no soy poeta
sólo escribo
para buscar un refugio
cuando "ella"
desaparece
y mi vida pesa igual
que un verso
cero gramos.
Somos sensación de bascas
en un minúsculo punto de la galaxia.
Perdidos, prepotentes, semidioses,
soberbios, presuntuosos, desgraciados,
dueños del aire y de la vida,
sin embargo,
imperceptible cagada -punto de mosca-
en la luminosa enormidad del universo.
El Sumo Hacedor siente asco
de su imagen y semejanza.
Detengo en el umbral de aquella puerta
que lleva a ese resguardo,
de inquebrantables voces
gritadas en quimeras.
Detengo en la silueta de un intento.
La corbata meciendo en la perilla
acompaña el charol de algún zapato
y un moribundo que juega a la vida
degustando el sabor –desde el silencio–
de una ciudad desaliñada en humo,
abisagrada en el escombro
de plagas y basura,
busca como salir.
Me encuentro de salida
y la puerta se aleja con mis pasos,
que escasos de razones, merodean
el rumor de un pecho apretado
y el inevitable regreso.
Alfombra colorida de ponzoñas vivas,
pies frágiles desnudos,
viajas con ojos vendados
entre diseños de flores
y avispas doradas.
Se cimbran las plantas de tu piel humana
dibujándose entre sangre,
fusionándose con polen
y mieles espesas que traspasan tu dolor.
¿Duele menos la llaga si el dolor tiene sabor dulce?
¿Se hunde la ponzoña con la misma intensidad,
si el veneno es color ámbar? -La miel te cubre para deleitar tu paladar y tu tortura-.
Suena un llanto y el cielo lo ignora,
brillan las flores seduciendo a los dueños del veneno,
despertar... No importa,
salvarte en este mundo verde... No importa.
La nota esclavizada de la vida
se imprime reforzada en la parte débil de tu piel,
tu cuerpo se fragmenta en el aire,
todo vuelve a ser fértil,
eres eslabón en la cadena,
vida después de tu muerte.
El veneno se propaga en labios pálidos,
el poder mortal color sol vence al cuerpo,
se apaga la electricidad de la máquina.
-las flores seguirán batiéndose entre orgasmos,
con abejas sabor a miel-
Soy tuya
en este espacio,
en el mecer de las horas,
en la melodía de las caracolas,
en tu cadencia, tu armonía…en tu pelo.
en la calamidad de las islas, en azúcar y en bambú,
en la intimidad y en el calor, en el olor y en el terciopelo,
en el epicúreo retorno de las estrategias, en el tramposo calambur.
En los arañazos, en el carmesí, en la sin razón, en el torbellino, en el "a solas".
Detenidamente llegué hasta tu rostro,
de párvulos rasgos, muy tersos y tiernos,
y miré tus ojos, manantiales bellos
colmados de luces como dos luceros.
Detenidamente llegué hasta tu boca,
rosa en escarlata de pétalos tiernos,
y miré en el fondo del mar de sus aguas,
las perlas más bellas, que creó el universo.
Detenidamente, toque tus cabellos,
blondas serpentinas ondeando en el viento
y en tu frente hermosa de loza pulida,
con suave ternura, te posé dos besos.
Detenidamente, te tomé en mis brazos,
detenidamente, te acerqué a mi cuerpo,
detenidamente te has ido metiendo,
dulce amada mía, muy dentro, muy dentro.
Detenidamente, detenidamente,
con toda mi alma yo te estoy queriendo.
Una Mujer es un pétalo del cielo,
dejado caer por un ángel.
Es una luz en mil senderos,
un destello de amor que irrumpe el alba.
Un gran rayo de paz.
Tan sólo un don celestial, divino…
El aroma de un perfume.
Lo dulce de la miel.
Lo suave de la lana.
Lo fresco de la mañana…
Lo tierno de un bebé.
Lo bravío de una fiera.
El amor en su más pura esencia.
La ternura hecha piel, hueso y carne…
Es pasión intensa y grande.
Ilusión la más y más profunda.
Es canción principio a fin.
Es poema, sensual, todita ella…
Un beso, un amor,
una piel, un poema.
Un verso, una canción,
una flor, un perfume.
Una ilusión, un deseo,
un sentimiento, una pasión.
Un abrazo, pura unión.
¡Que desvarío!
Eres alba.
Brisa fresca, o luna y sol.
Aquel calor, un frío intenso, un gran amor.
Aroma a hierba, arena y playa.
Frutas frescas, cien manjares.
flores tiernas, azucenas, o alhelíes,
rosas frescas, margaritas o violetas.
Pétalos de rosa,
Pétalos del cielo.
Que un ángel dejó caer,
aquí en la tierra,
allá en el cielo,
o tal vez es un ángel,
querubín o arcángel,
o de este cuento un hada,
o princesa, o Diosa.
Una virgen tan hermosa.
Eso, eso y mucho más.
Es ¡Una Mujer!
Me dices que tus ojos me han llorado
y que sufres, tal vez como he sufrido.
¡No le creas!, me dice en su latido
mi pobre corazón que has destrozado.
Pues no puede olvidar que en el pasado
faltando a la verdad, tú le has herido:
cubriste con las sombras del olvido
la luz de aquel amor que yo te he dado.
Fueron dagas, amor, aquí en mi pecho
tus palabras, amor, al despedirte,
pero a pesar del daño que me has hecho…
¡No pretendo, en verdad, amor herirte!
Tributo de mi amor, desde mi lecho
elevo a Dios mi voz, por bendecirte.
Nos hemos encontrado
en la parte, tal vez, más dulce
de la palabra tiempo.
Desde donde naciste
como una cosa rosada
y creciste de pronto
hasta donde te sorprendieron mis ojos.
Y hoy vamos de la mano
y somos casi una metáfora
entre los seres, las cosas y los signos
que simbolizan nuestro tiempo.
A continuar la dulce obra
que otros amantes comenzaron
a sorprender a muchos,
desplegando gestos
y realizando hazañas
que tan sólo la más audaz
imaginación de nuestros mayores
hubiera podido elaborar.
Y no te asusten lo grandotas
que puedan sonar estas palabras.
Yo te invito
a emprender un nuevo mundo
con río y sin arañas....
Perdóname que en la hora de los besos
que en medio de dichosa primavera
incurra en tan grave comentario
.Ya que creo esencial y duradero
mirar hoy a lo profundo,
seleccionar imperativos.
Te miro como a la otra mitad
de los seres que pueblan el planeta
y yo, la otra parte que venía
buscador del origen y los sueños
y nos encontramos,
te cruzaste en mi camino,
chocamos, nos enredamos
con palabras entrecortadas
y caricias, fundimos nuestros rumbos,
nuestros cuerpos
con iguales cantidades de cariño.
Y hoy vamos de la mano
y somos casi una metáfora.
A completar la dulce obra
que otros amantes comenzaron.
Amar, jugar, hacer de todo,
sacarse lo mejor desde la panza
exprimir el jugo de la vida
hasta dejar un rastro sorprendente.
Para eso nos hemos encontrado
en la parte más tierna
de la palabra tiempo.....
Yo te devolví la poesía,
aquella que me susurraste al oído
mientras me mordías con cariño.
No pude quedarme con ella,
por las mismas razones que no pude
quedarme contigo...
Le tiembla a uno la mano contener
tanta belleza, tanto destello.
Eras la prodigiosa era dorada,
demasiados ojos acariciaban tu forma.
Yo, en cambio, era delgado y orgulloso.
Tímido como el río frente al mar...
Yo te devolví la poesía,
lo hice con creces, era justo y necesario
ya que agrandaste el amor,
la angustia y el dolor de mi corazón.
Eras la brisa de mi sonrisa,
el eje socavado de mis días primeros,
pasión y fuego incontenible...
Me tiemblan las manos,
y el corazón me duele,
con el recuerdo de tu amor.