Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me dicen al oído que me quieres,
tus labios, en secreta confesión.
Y mi ser, que te adora por quien eres,
te entrega amanecida su oración.
Tu verbo es aromática infusión
que calma ya el dolor de mi desvelo,
es ángel que termina mi prisión
de siglos a la espera de un consuelo.
Tu verbo es mariposa en alto vuelo
llevándome en sus alas soñador,
es la lluvia divina que del cielo
nos bendice con lágrimas de amor.
A ti me entrego, luz de amanecer,
voz que en mis sueños, Dios hizo mujer.
tus labios, en secreta confesión.
Y mi ser, que te adora por quien eres,
te entrega amanecida su oración.
Tu verbo es aromática infusión
que calma ya el dolor de mi desvelo,
es ángel que termina mi prisión
de siglos a la espera de un consuelo.
Tu verbo es mariposa en alto vuelo
llevándome en sus alas soñador,
es la lluvia divina que del cielo
nos bendice con lágrimas de amor.
A ti me entrego, luz de amanecer,
voz que en mis sueños, Dios hizo mujer.
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