Flavio Hugo Ruvalcaba
Poeta adicto al portal
Con su ínclito amor a los inviernos
ha llegado el frío para quedarse
de finales de octubre hasta febrero,
helando las mañanas y las tardes.
Por debajo de cero ha descendido
el mercurio de la ciudad sensible,
y en el campo los céfiros del frío
han puesto hielo sobre los aljibes.
Gabardinas, abrigos y bufandas
es común observar en todas partes,
y otra vez apreciamos nuestra cama,
la sopita caliente y los anafres.
ha llegado el frío para quedarse
de finales de octubre hasta febrero,
helando las mañanas y las tardes.
Por debajo de cero ha descendido
el mercurio de la ciudad sensible,
y en el campo los céfiros del frío
han puesto hielo sobre los aljibes.
Gabardinas, abrigos y bufandas
es común observar en todas partes,
y otra vez apreciamos nuestra cama,
la sopita caliente y los anafres.
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