Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eso era todo...así de grande era
tu desesperación por mi cariño.
Dulce querías. En mi falda, el niño
lloró su angustia porque se lo diera.
Me contagié de tí, también en días
sobre tu pecho, al fin, cerré los ojos
y disfruté tu amor y tus antojos.
¡Es que llegué a sentir que me querías!
¿En dónde están ahora tus anhelos
cuando pienso que te amo y en angustias
me la paso esperando tu consuelo?
¿En dónde te quedaste, jardinero?...
las flores de mi amor se pondrán mustias
y me voy a morir...porque te quiero.
tu desesperación por mi cariño.
Dulce querías. En mi falda, el niño
lloró su angustia porque se lo diera.
Me contagié de tí, también en días
sobre tu pecho, al fin, cerré los ojos
y disfruté tu amor y tus antojos.
¡Es que llegué a sentir que me querías!
¿En dónde están ahora tus anhelos
cuando pienso que te amo y en angustias
me la paso esperando tu consuelo?
¿En dónde te quedaste, jardinero?...
las flores de mi amor se pondrán mustias
y me voy a morir...porque te quiero.
::
::
::