edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
Oda al huevo (homenaje a J. Michelet autor de “El pájaro” )

.........................Huevo de águila...................................................Huevo de colibrí
De vos todo procede,
encierras un misterio tan profundo,
de la vida sos sede,
sos la cuna del mundo,
porque tu corazón está fecundo.
Provienes de tu madre
desde el pez que confía el huevo al mar,
seduciendo a tu padre,
quien te freza al azar,
amando y fecundando tu caviar.
Y si un nido te estreche,
siendo mamífero en tibio vergel,
al nacer tendrás leche,
¡Qué mágico coctel!
Morada suave, cántaro de piel.
Y sin mucho cuidado
de tu madre quedando bien nutrido,
como copia calcado
nacerás ya vestido
desde el momento del primer vagido.
Hasta el insecto sabe
que porque quede el huevo guarnecido,
es una cosa clave
después de haber nacido,
encontrar para él seguro nido.
Pero el amar cuidando,
con la madre cautiva y sin relevo,
no sé cómo ni cuándo,
entibia a su hijo nuevo,
misterio que secreto está en el huevo.
Pareces blanca piedra,
sos de tu madre tibio cautiverio;
quien de tu amor no medra,
pues por ignoto imperio,
por qué eres tan amado es un misterio.
Si te enfrías tú mueres;
por éso, lo importante de su celo
y celo son deberes,
salvándote del hielo,
que verte a ti volar, será su anhelo.
Mucho tiempo se insume
de los seres quizás el más movible
por sentir tu perfume,
en hazaña increíble,
sin moverse, haciéndote posible.
Pero hay otra señal,
pues presa está la madre en su fomento;
primera luz moral,
proveer el alimento,
que el macho trae, brindando su sustento.
Calcárea redondez,
elíptica en mis manos la más bella,
perfecta en el envés,
coraza ideal sin mella,
donde olvidó Natura dejar huella.
Eres cláusula impar
dueño de la armonía más completa,
donde querer quitar
o añadir a tu meta,
es ofender a la creación poeta.
Si un huevo has observado
de lo que luego fuera un picaflor,
habrás verificado
que no es algo inferior
al Universo en su versión mayor.
Milagro de factura
adentro flota el germen preferido
seguro en su clausura
a salvo está en su nido
de sutil ligamento suspendido.
Obra cumbre acabada
donde la madre sabe con acierto
(que mi mano atontada
siente como algo muerto),
que es su hijo dentro bien despierto.
Ese segundo parto,
concluyendo tu madre la misión,
piando le anuncias harto,
rompiendo el cascarón
y oyendo ella, ayuda a la eclosión.
De colores y de trinos,
tiempo y ternura pájaro te inician,
tirano hubiste mimos,
un hogar ya te auspician
y el don del canto y vuelo benefician.
Color, alada llama
serás y escucharás como en belleza
tu canto se derrama,
sumado a una proeza
como poder volar, con gran destreza.
Eduardo L. de la Barra

.........................Huevo de águila...................................................Huevo de colibrí
De vos todo procede,
encierras un misterio tan profundo,
de la vida sos sede,
sos la cuna del mundo,
porque tu corazón está fecundo.
Provienes de tu madre
desde el pez que confía el huevo al mar,
seduciendo a tu padre,
quien te freza al azar,
amando y fecundando tu caviar.
Y si un nido te estreche,
siendo mamífero en tibio vergel,
al nacer tendrás leche,
¡Qué mágico coctel!
Morada suave, cántaro de piel.
Y sin mucho cuidado
de tu madre quedando bien nutrido,
como copia calcado
nacerás ya vestido
desde el momento del primer vagido.
Hasta el insecto sabe
que porque quede el huevo guarnecido,
es una cosa clave
después de haber nacido,
encontrar para él seguro nido.
Pero el amar cuidando,
con la madre cautiva y sin relevo,
no sé cómo ni cuándo,
entibia a su hijo nuevo,
misterio que secreto está en el huevo.
Pareces blanca piedra,
sos de tu madre tibio cautiverio;
quien de tu amor no medra,
pues por ignoto imperio,
por qué eres tan amado es un misterio.
Si te enfrías tú mueres;
por éso, lo importante de su celo
y celo son deberes,
salvándote del hielo,
que verte a ti volar, será su anhelo.
Mucho tiempo se insume
de los seres quizás el más movible
por sentir tu perfume,
en hazaña increíble,
sin moverse, haciéndote posible.
Pero hay otra señal,
pues presa está la madre en su fomento;
primera luz moral,
proveer el alimento,
que el macho trae, brindando su sustento.
Calcárea redondez,
elíptica en mis manos la más bella,
perfecta en el envés,
coraza ideal sin mella,
donde olvidó Natura dejar huella.
Eres cláusula impar
dueño de la armonía más completa,
donde querer quitar
o añadir a tu meta,
es ofender a la creación poeta.
Si un huevo has observado
de lo que luego fuera un picaflor,
habrás verificado
que no es algo inferior
al Universo en su versión mayor.
Milagro de factura
adentro flota el germen preferido
seguro en su clausura
a salvo está en su nido
de sutil ligamento suspendido.
Obra cumbre acabada
donde la madre sabe con acierto
(que mi mano atontada
siente como algo muerto),
que es su hijo dentro bien despierto.
Ese segundo parto,
concluyendo tu madre la misión,
piando le anuncias harto,
rompiendo el cascarón
y oyendo ella, ayuda a la eclosión.
De colores y de trinos,
tiempo y ternura pájaro te inician,
tirano hubiste mimos,
un hogar ya te auspician
y el don del canto y vuelo benefician.
Color, alada llama
serás y escucharás como en belleza
tu canto se derrama,
sumado a una proeza
como poder volar, con gran destreza.
Eduardo L. de la Barra
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