E
E. R. Aristy
Invitado
EL LIBRO DE ARENA
¿Recuerdas aquella tarde lluviosa?
Gaviotas apostadas en la orilla
escrutando el labio del mar en calma
-cuando los besos se hicieron promesa.
La sombra del destino, ¿lo recuerdas?,
como llega la noche, como daga,
escinde el piso y nos corta las manos.
¿Recuerdas la lluvia de aquella tarde?
El cielo miente escupiendo esperanza,
disfrazando el vacío con tu nombre,
llenando la soledad de guirnaldas,
de azúcar la huella de la partida.
En el libro de arena resta un verso
que solitario suplica la muerte.
Deseo inútil porque ya no vivo.
Aguadulce, noviembre de 2008
Cuan magnanima es la lluvia que borra la geografia y nos recuerda todo lo que se traga el olvido. Pero tu poema es vivo en carne, duele, y agoniza frente ante nuestros ojos, que genuinas emociones nos llevan hiponoticamente a la escena emocional de la ruptura del amor, ese momento en la arena del tiempo que parece eterno y que nos va borrando en vida. Me llega muy hondo tu poesia, querido Pedro, posse el magnetismo de la verdad, sabe a verdad. Un abrazo infinito.
ERA